Resumen

El presente artículo analiza los beneficios de la música en la modificación de la conducta, la autoconfianza, la empatía, la autoestima y las habilidades sociales, fruto de la experiencia realizada durante un curso escolar con un grupo de discentes de 4º curso de Enseñanza Secundaria Obligatoria (12-16 años) en La Coruña (España). Ante la imposibilidad de desarrollar con éxito la labor docente debido al retraso académico de los alumnos y su indisciplina se decidió poner en práctica en el aula ordinaria un modelo de trabajo diseñado a partir de la recopilación de conocimientos de pedagogía musical, musicoterapia e inteligencia emocional. Para su desarrollo se han empleado diferentes instrumentos diagnósticos (basados en los tests formulados por Gallego, Alonso, Cruz y Lizama), con el fin de, una vez obtenidos los resultados, replantear la metodología de trabajo a través del empleo de música clásica, y comprobar las mejoras en los parámetros anteriormente señalados. Este nuevo planteamiento otorga un carácter innovador a la enseñanza musical, y en él apostamos por la importancia de descubrir estrategias motivadoras en el proceso de enseñanza-aprendizaje. Tras la puesta en práctica de esta experiencia confirmamos la hipótesis de que a través de la música es posible mejorar el comportamiento, ya que tras emplear las estrategias adecuadas, puede utilizarse como potenciadora de conductas tolerantes. A través de la aplicación de nuevos test y de los resultados académicos se corroboró que el 100% de la muestra mejoró su autoestima, la autoconfianza, sus habilidades sociales, se redujeron los conflictos, y comenzaron a realizar trabajos en conjunto, así fueron modificando sus conductas disruptivas o antisociales.