Resumen

Este artículo recupera una investigación realizada de 2012 al 2015, que indagó las percepciones laborales de académicas en cuatro Instituciones de Educación Superior (IES), del municipio de León, Estado de Guanajuato, México; su objetivo era comprobar si el contexto institucional reforzaba el sistema sexo-género, impidiéndoles el desarrollo profesional académico. La metodología cualitativa de tipo exploratorio utilizada, buscó conocer las vivencias de diez académicas que tuviesen Maestría o Doctorado –o lo estuvieran cursando–; la selección se hizo, primero por conveniencia, luego por avalancha, cerrándose con un muestreo deliberado; siendo abordadas mediante entrevistas semiestructuradas por un guión previo. Este muestreo no probabilístico cualitativo estuvo precedido por una exploración cuantitativa sobre la población desagregada por género, en lo que resultó un total de IES, 64 privadas y 11 públicas, con 82 y 16 planteles, respectivamente; se denotó que en los cargos de docentes, docentes-investigadores e investigadores –de tiempo parcial o completo–; ejercían la docencia una minoría de mujeres –15% menos en las IES privadas y 20% en las públicas–; el número de docentes-investigadores en el periodo estudiado decreció, tanto hombres como mujeres; y en las tareas de investigador de tiempo completo, no había mujeres. El análisis crítico del discurso de las entrevistadas evidenció que el sistema sexo-género imperante en la academia, hacía que el género actuara como un regulador de las prácticas laborales, subordinando a las mujeres al poder de los varones; coartando así, su desarrollo profesional. Por lo expuesto, se concluyó que, si bien la normatividad institucional promovía la igualdad de género, la cultura institucional mantenía a las mujeres en un plano subalterno.