Resumen

En el presente artículo se describe el valor de la empatía como un constructo, propio de la teoría de la comunicación, que transciende para la educación inclusiva y para atender sus desafíos, orienta al personal docente en los procesos pedagógicos. La persona educadora al ponerse en el lugar del niño que aprende diferente y necesita ser comprendido, puede ayudarlo en su desarrollo integral. La investigación presenta resultados obtenidos en el Colegio Miraflores de la ciudad de Guayaquil y tiene como objetivo abrir un diálogo empático que invite a repensar mutuamente en la obligatoriedad de valorar la comunicación para que se garantice el derecho de la educación inclusiva que demanda intensificar acciones frente a las diversas características en los entornos de aprendizaje. Al respecto, cabe resaltar, el rol docente como un modelo formativo que ha de penetrar en la esfera de la comunicación, en respuesta a su vocación, desarrollo personal, profesional y en esta ruta promueva sentimientos de comunidad y compromiso. Desde esa mirada, se recoge la sistematización de experiencias teóricas, prácticas y metodológicas de la autora, que parte de la observación, la entrevista grupal, el análisis documental de los fundamentos teóricos y normativos de los requerimientos de la práctica inclusiva. La metodología y técnicas utilizadas han seguido un modelo cualitativo-descriptivo con carácter exploratorio. El estudio corroboró que, la comunicación empática, debe ocupar espacios que generen reflexión y se consideren potencialidades del ser humano que posibiliten la educación inclusiva y para ello es fundamental la revisión permanente de sus prácticas educativas.