Resumen

En los 1970s, Carlos Aguilar postuló una serie de lineamientos para la apertura de nuevos parques en la entonces denominada Área Intermedia, a partir de su participación en la creación del monumento arqueológico Guayabo, en Costa Rica y su experiencia en el parque arqueológico El Caño en Panamá. Sin embargo, pasaron casi cuatro décadas para que un segundo parque arqueológico se abriera al público en Costa Rica. Heredero de la rica tradición mexicana de conservar el patrimonio arqueológico y usarlo como un medio de investigación, herramienta de educación y exaltación nacionalista, Carlos Aguilar realizó su propuesta en el momento en que se consolidaba la enseñanza de la arqueología y su práctica profesional por arqueólogos costarricenses, lo que auguraba una trayectoria sólida en la promoción y apertura de más parques. Sin embargo, su ejemplo ha sido difícil de seguir en los países del sur de América Central. A partir de la propuesta de Aguilar, se comentan algunos de los esfuerzos, con sus diferentes grados de éxito, que se han realizado en para la conservación, protección y gestión de sitios arqueológicos en Panamá, Costa Rica y Nicaragua.

Palabras clave: Patrimonio, Guayabo de Turrialba, Costa Rica, Panamá, Nicaragua