Comparativo de la calidad de vida subjetiva en los Centros de
Atención Integral de dos países de habla hispana: perspectiva desde el
envejecimiento
Resu
m
e
n
.
El propósito del estudio fue identificar las diferencias en la percepción de la calidad de vida de los adultos
mayores que acuden al Instituto de Atención Integral en Saltillo, México y los adultos mayores que acuden a los Centros
Espacio Mayor de la municipalidad de Providencia, en Santiago de Chile; así como las diferencias por sexo de ambas muestras.
S
e utilizó una metodología cuantitativa con alcances exploratorios. Se utilizó una versión adaptada del Cuestionario de
Calidad de Vida para Adultos Mayores en Comunidad. Se eligieron, mediante un muestreo intencional, a 535 adultos mayores
d
e Saltillo, Coahuila, México, 49% hombres
(
n
= 262) y 51% mujeres (
n
n
= 273), y 300 adultos mayores de la Municipalidad
n
d
e Providencia en Santiago de Chile, 11% hombres (
n
n
n
= 267). Los datos se procesaron mediante
n
prueba de hipótesis para muestras independientes. Los resultados demostraron que sí existen diferencias significativas en los
cuatro apartados del instrumento, siendo relevante el apartado Autonomía, ya que las diferencias se encontraron en los seis
reactivos que lo conforman a favor de la muestra chilena. En cuanto a los resultados por sexo, se encontraron diferencias
significativas en cada uno de los apartados.
P
a
l
a
b
ra
s
c
l
av
e.
Adulto mayor, calidad de vida, autonomía, autodeterminación, religiosidad.
Abs
tract
.
The purpose of the study was to identify the differences in between the perception of the quality of life of
the elderly who attend the Instituto de Atención Integral in Saltillo, Mexico and the elderly who attend the Centros Espacio
M
ayor of the Providencia, municipality in Santiago de Chile, as well as the differences by sex of both samples. We used
a quantitative methodology with exploratory scopes. An adapted version of the Quality of Life Questionnaire for Older
A
dults in Community was used. 535 older adults from Saltillo, Coahuila, Mexico, 49% men (
n
= 262) and 51% women (
n
n
=
2
73) and 300 older adults from the Municipality of Providencia in Santiago, Chile, were elected by intentional sampling, 11%
are men
(
n
=
33) and 89% are women
(
n
=
267). Data were processed by hypothesis testing for independent samples. The
results showed that, if there are significant differences in the four sections of the instrument, being relevant the Autonom
y
section, since the differences were found in the six reagents that make it in favor of the Chilean sample. Regarding the results
b
y sex, significant differences were found in each of the sections.
Keywor
d
s
.
Elderly, quality of life, autonomy, self-determination, religiosity.
Actualidades en Psicología, 31(123), 2017, 73-87
http://revistas.ucr.ac.cr/index.php/actualidades
ISSN 2215-3535
DOI: https://doi.org/10.15517/ap.v31i123.28543
1
Rosa Isabel Garza Sánchez. Universidad Autónoma de Coahuila, México. Dirección Postal: 25125. Saltillo, Coahuila, México. E-mail:
isabelgarza@uadec.edu.mx
2
José González Tovar. Universidad Autónoma de Coahuila, México. E-mail:
josegonzaleztovar@uadec.edu.mx
Rosa Isabel Garza Sánchez
1
José González Tovar
2
Universidad Autónoma de Coahuila, México
Comparative of the subjective quality of life in the Integral Care Centers
of two Spanish-speaking countries: perspective from the aging
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional.
74
Garza & González
Actualidades en Psicología, 31(123), 2017, 73-87
7
4
Introducción
El envejecimiento demográfico es la característica
principal en la evolución y el desarrollo de la población
mundial en el siglo XXI. Esto es entendido como
un proceso que alcanzó a la mayoría de los países
desarrollados y de América Latina y está determinado
por el aumento poblacional de adultos mayores.
A medida que la proporción de niños y jóvenes
disminuye, el grado de atención y cuidado es diferente
en cada país y al interior de cada uno de ellos.
Los procesos de envejecimiento son distintos cuando
se analizan a través de variables sociodemográficas
(Tisnés & Salazar-Acosta, 2016); además, los alcances
que tiene el envejecimiento en la salud mental se
correlacionan con un incremento en la incidencia y
prevalencia de diversos problemas sanitarios y sociales
(Acosta, 2015). Las cifras más recientes demuestran que
el 8% de la población mundial tiene más de 65 años y se
espera que, en un periodo de 20 años, dicha presencia
aumente hasta el 20%. Muchas de estas personas,
incluso, serán mayores de 80 años; el incremento en
la población adulta mayor se ha considerado como un
fenómeno global (Berrío, 2012; Pemberthy López et
al., 2016) y para el caso de América Latina y el Caribe,
la población se transformará de tener solo 11% del
total de 60 años o más en 2015 a tener un 26% de 60
años o más para el año 2050 (Naciones Unidas, 2015)
lo que implica estrategias específicas para la atención a
este grupo poblacional.
Durante el proceso de envejecimiento se disminuye la
función física y cognitiva de las personas que atraviesan
esa etapa y esto puede conducir a deterioro en las
capacidades funcionales. Son muchos los autores que
mencionan que gran parte de la percepción de calidad
de vida que tienen los adultos mayores se ve afectada
por problemas físicos o presencia de enfermedad
(Andrade Osorio, Castillo, Martínez & López, 2011 ;
Castrejón-Pérez, Borges-Yáñez & Irigoyen-Camacho,
2010; Gómez-Lomelí, Dávalos-Guzmán, Celis-de La
Rosa & Orozco-Valerio, 2010; Manrique-Espinoza,
Salinas-Rodríguez, Moreno-Tamayo & Téllez-Rojo,
2011; Monroy-Rojas et al., 2016; Padilla Raygoza y
Ruiz Paloalto, 2013 ).
Identificar el nivel de independencia que tienen
los adultos mayores saludables se vuelve complicado
cuando los trabajos parten de la base de una enfermedad;
más cuando están condicionados a la modificación
de hábitos y conductas, teniendo limitaciones en su
autonomía y funcionalidad (Menéndez & Hernández,
2014). Dichos estudios colocan a la persona mayor
en una condición de fragilidad, caracterizada por
la disminución de fuerza, resistencia y funciones
fisiológicas reducidas; así, aumentan la vulnerabilidad
de la salud de un individuo (García-García, 2011;
Tello-Rodríguez & Varela-Pinedo, 2016).
Las variables que, generalmente, son consideradas
para determinar que un adulto esté sano tienen que
ver con evaluaciones clínicas, antropométricas, de
laboratorio y funcionales (Carrasco et al., 2010).
Sin embargo, no necesariamente la presencia de
enfermedad amerita dependencia y discapacidad y es
importante considerar y contrastar la autopercepción
que se tiene, ya que permite caracterizar la capacidad
de autoeficacia, afrontamiento y resiliencia del adulto
mayor. Lo anterior debido a que, entre los ancianos
son más frecuentes, pero no exclusivas, las experiencias
como el dolor por la muerte, el descenso del poder
adquisitivo visto a partir de la jubilación y el sentimiento
de nido vacío, pudiendo ocasionar aislamiento, angustia
y dependencia (Tisnés & Salazar-Acosta, 2016).
Otro aspecto tomado en cuenta al medir el nivel de
calidad de vida del adulto mayor es la autonomía que
tiene para realizar actividades cotidianas. En muchos
casos, el cambio no deseado de rutinas y de hábitos,
estas constituyen un catalizador de conductas y estados
de ánimo no saludables. Así, por ejemplo, el caminar es
una de las actividades naturales que permiten preservar
la salud y calidad de vida (Salazar, Ramírez, Chaparro &
León, 2014); el ejercicio físico modifica positivamente
los factores de riesgo cardiovascular (Ramírez-Villada,
Chaparro-Obando, León-Ariza & Salazar, 2015) y,
desafortunadamente, las caídas son la causa más común
de accidentes en adultos mayores y producen un estado
de preocupación (Quintar & Giber, 2014), siendo las
mujeres quienes tienen mayor prevalencia de caídas y las
fracturas de cadera como la secuela más predominante
Comparativo de la calidad de vida subjetiva en los Centros de Atención Integral
Actualidades en Psicología, 31(122), 2017, 73-87
75
(Cruz et al., 2015). Otro de los factores que inciden en
la calidad de vida está relacionado con el género y la
situación conyugal; de nuevo, las mujeres son las más
afectadas en la estabilidad económica por la esperanza
de vida al quedar viudas (García González, 2016) , y los
hombres al asumir ciertas tareas del hogar (Otero A, et
al., 2006 como se citó en Estrada & Mula, 2015 ).
El apoyo social que el adulto mayor tiene en esta
etapa de la vida es parte importante de los componentes
de la calidad de vida percibida; especialmente,
cuando los adultos presentan alguna enfermedad de
consideración. Gallegos-Carrillo et al. (2009) afirmaron
que tener una red más amplia de familiares y amigos se
asocia con mejor calidad de vida, en cualquier etapa de
la vida, volviéndose un determinante sustancial en el
envejecimiento (Meléndez, Tomas & Navarro, 2009);
aspectos importantes para el desarrollo de programas
que promuevan estilos de vida saludables (Blanco &
Salazar, 2017).
Por otro lado, las creencias y la religión constitiuyen
un factor protector en cualquier etapa de cambio y
crisis. Para una aproximación más concreta a la
función que tiene la práctica religiosa en la vida del
adulto mayor, es necesaria la reconceptualización
y operacionalización del término. Rivera-Ledesma
y Montero (2005), utilizaron el término de convicción
espiritual, que se refiere a las creencias y prácticas
religiosas y espirituales; concluyó que la vida religiosa
es importante para el adulto mayor.
Del mismo modo, los resultados arrojaron que
los adultos mayores no se benefician de su vida
espiritual (Flores-Pacheco, Huerta-Ramírez, Herrera-
Ramos, Alonso-Vázquez & Calleja-Bello, 2011). Sin
embargo, cada vez hay más reconocimiento de que las
experiencias espirituales o religiosas de una persona
contribuyen a la calidad de vida; se ha investigado
la calidad de vida y su relación con la religiosidad
en ancianos (Lopes et al., 2014); las medidas de
afrontamiento religioso y espiritualidad (Rivera-
Ledesma & Montero-López, 2007; Rivera-Ledesma &
Montero, 2005); las prácticas religiosas y su relación
con la disfunción familiar, soporte social y síntomas
depresivos (Ocampo, Romero, Saa, Herrera & Reyes-
Ortiz, 2006). Dichos estudios concluyeron que son las
mujeres quienes tienen una mayor cercanía con Dios
cuando se sienten en soledad; además, que existen
altos niveles de religiosidad cuando el adulto mayor
se encuentra enfermo, que las actitudes religiosas
perduran toda la vida mientras que las actividades
religiosas disminuyen en los últimos años; finalmente,
la vida religiosa es importante para el adulto mayor.
En un país como México, el panorama en los
adultos mayores constituye características altamente
heterogéneas entre grupos sociales y regiones del
país (INAPAM, 2010). La población aumentó casi
100 millones de habitantes desde los años cincuenta,
colocando a México, en el 2015, en el tercer país de
América Latina con mayor población. Asimismo,
la esperanza de vida aumentará en los próximos 30
años alcanzando los 83.6 años para las mujeres y
79 para los hombres (CONAPO, 2011), por lo que
resulta necesario dirigir la atención sobre su calidad de
vida, donde el bienestar personal y social dependerá
en gran medida del soporte familiar, comunitario e
institucional que reciba.
En este mismo contexto, se puede afirmar que la
cantidad de adultos mayores es la que crece de forma
más acelerada desde hace 15 años. El Consejo Nacional
de Población (CONAPO, 2011) señalaba que en el año
2015 habitarían en México 11.1 millones de personas de
60 años o más y, para el año 2050, se espera que vivan
30.1 millones de 60 o más, teniendo un incremento de
20% en 2050 (United Nations [UN], 2015).
En Chile, se estima que, para el 2025, los adultos
mayores constituirán el 20% de la población,
generando nuevas necesidades socio sanitarias. Del
mismo modo, se sabe que existen diversos factores
que están directamente relacionados con la calidad
de vida percibida en adultos mayores, incluyendo
bienestar psicológico, apoyo social, estado de salud
en general y estado de salud mental y físico (Urzúa,
Bravo, Ogalde & Vargas, 2011). Por este creciente
aumento en la población, las investigaciones se
están centrando en revisar y analizar el impacto que
tienen en la calidad de vida diversas variables teóricas
y empíricas: la autonomía, actividades del pasado,
76
Garza & González
Actualidades en Psicología, 31(123), 2017, 73-87
76
presente y futuro, participación social y a nivel de
calidad de vida global.
La situación económica, el apoyo social y el estado
de salud se asocian de forma independiente con la
satisfacción vital en los adultos mayores chilenos
(Castillo-Carniglia, Albala, Dangour & Uauy, 2012). El
hecho de presentar una discapacidad o de encontrarse
institucionalizado no se debe traducir en una merma
de las expectativas de lo que es una vida de calidad
para el adulto mayor (Vega, Jenaro, Flores, Cruz &
Artaza, 2013). Investigaciones realizadas con adultos
mayores en población chilena han documentado
que el fenómeno del envejecimiento que vive el
mundo responde a cambios socioculturales, políticos
y económicos, y que las actividades de vida diaria
pueden influir en el desarrollo óptimo, los factores no
hereditarios que se presentan con la edad, la audición
y el sueño (Bustamante, Vidal & López, 2014; Durán,
Mattar, Bravo, Moreno & Reyes, 2014), la motricidad
(Medina, 2015), las emociones, la autonomía (Lara,
López, Espinoza & Pinto, 2012; Jiménez, Fernández,
Zurita, Linares & Farías, 2014) y la alimentación
(Castrejón-Pérez, Borges-Yáñez & Irigoyen-Camacho,
2010), determinando un envejecimiento normal y
uno saludable. El envejecimiento saludable posee la
menor probabilidad de presentar enfermedades o
discapacidad. Más tarde, la Organización Mundial de la
Salud (OMS) propone el envejecimiento activo como
el proceso de optimización de oportunidades de salud,
participación y seguridad para mejorar la calidad de
vida (García, Candia & Durán, 2014).
Ponce, Lezaeta y Lorca (2011) describieron los
factores de riesgo de la dependencia funcional en las
personas adultas mayores, especialmente en aquellas que
tenían 80 años o más. Estos presentan una necesidad
significativa de ayuda de terceros para la realización de
sus actividades cotidianas, cuidado que normalmente es
provisto por miembros de la familia. Factores como el
número de enfermedades que ha padecido o padece,
nivel de educación, ingresos, actividad física, actividades
recreativas y la calidad de las relaciones familiares,
importantes focos de intervención que permitan
prevenir los deterioros asociados al envejecimiento
individual. Del estudio se encontró que la edad y el
número de enfermedades son las principales variables
explicativas en caso de dependencia funcional en la
persona mayor.
A partir de las necesidades detectadas en este grupo
poblacional, la Comisión Económica para América
Latina y el Caribe (CEPAL) realizó una propuesta de
construcción de políticas públicas y se crearon centros
específicos para la atención del Adulto Mayor (Viveros,
2001). El Instituto Integral del Adulto Mayor (IAM) en
Coahuila, México tiene como objetivo que las personas
jubiladas o pensionadas e incluso aquellas mayores
de 55 años, participen en actividades de recreación y
convivencia, donde se imparten capacitación en los
ámbitos de computación, idiomas, manualidades, así
como actividades físicas y culturales. Este instituto
ofrece gratuitamente sus servicios, el único requisito es
que acredite 55 años o más.
Por su parte, los Centros Espacio Mayor en Santiago
de Chile, son un punto de encuentro, aprendizaje y
diversión para los adultos mayores de 60 años o más
con el objetivo de promover la calidad de vida de los
adultos mayores autovalentes y en riesgo de dependencia
mediante actividades deportivas, culturales y de
esparcimiento. Estos centros o institutos, localizados
en ambos países, buscan brindar atención integral al
adulto mayor para que continúe con sus actividades de
interés, mejorando su bienestar general, su autonomía,
así como fomentar relaciones sociales para una vejez
más digna, mejorando así su calidad de vida.
Dado que la población de adultos mayores en
el mundo seguirá creciendo considerablemente,
modificando la pirámide poblacional, se debe dar
mayor importancia a las variables que influyen en
su calidad de vida y poner mayor énfasis en estudios
que abarquen todas las esferas que rodean al adulto
mayor. Se trata de una problemática de prevención
y atención, ya que una cantidad considerable de
personas lo va a experimentar. Es por esto que el
objetivo de investigación es identificar las diferencias
existentes en las características sociodemográficas de
los participantes que acuden a los centros integrales de
ambos países, así como comparar la calidad de vida, por
Comparativo de la calidad de vida subjetiva en los Centros de Atención Integral
Actualidades en Psicología, 31(122), 2017, 73-87
77
género, mediante las características reportadas en las
dimensiones de bienestar general, autodeterminación,
autonomía y religiosidad percibida por los adultos
mayores que acuden a los centros de atención en dos
ciudades de México y Chile respectivamente.
Método
Diseño
El estudio es de corte cuantitativo, con un diseño ex
post facto de tipo transversal, con alcances comparativos
o de contraste a partir de variables demográficas
(Hernández, Fernández & Baptista, 2014).
Población y Participantes
La muestra estuvo conformada por 835 adultos
mayores que acuden a centros de atención integral al
adulto mayor de dos ciudades de dos países: Saltillo,
México y Santiago de Chile. De ellos, el 64.7% (n =
540) son mujeres y el 35.3% (n = 295) son hombres.
El método de muestreo utilizado fue mediante una
selección intencional. La participación de los adultos
fue totalmente voluntaria en cada centro. La muestra
de Saltillo, México está constituida por el 64.1% (n =
535) y en la municipalidad de Providencia en Santiago
de Chile por 35.9% (n = 300). Las características
demográficas por muestra de las ciudades de cada país
se describen en la Tabla 1.
Instrumento
Cuestionario de Calidad de Vida para Adultos Mayores
en Comunidad (González, Garza & Acevedo, 2015;
González & Garza, 2016). Se utilizó una versión breve
de 34 reactivos y un apartado de datos generales con 14
reactivos. Se realizó una adaptación cultural en Chile del
mismo instrumento mediante la revisión de un experto.
El instrumento se organizó en cuatro dimensiones
que abarcan: Bienestar Físico, Autodeterminación,
Autonomía y Religiosidad. La forma de respuesta del
instrumento fue mediante una escala de frecuencias
con cinco opciones para cada dimensión.
La dimensión bienestar físico está constituida por
14 variables. Mide la percepción que tiene el adulto
mayor sobre su salud, la relación con otras personas
y su estado de ánimo (α = .792, r = .252). La escala
va desde muy mala, pasando por las opciones mala,
regular y buena hasta llegar a muy buena.
La dimensión de autodeterminación está
conformada por 11 variables, mide las opciones que
tiene y tuvo el adulto mayor de elegir durante su vida
(α = .823, r = .445) y la escala abarca las opciones de
nunca, casi nunca, a veces, casi todo el tiempo y todo
el tiempo.
La tercera dimensión llamada autonomía está
constituida por seis variables y mide la facilidad e
independencia con la que el adulto mayor puede
realizar actividades que requieran cierto esfuerzo físico
(α = .939, r = .726). La escala va desde hacer las cosas
con mucha dificultad, hasta hacerlas sin dificultad.
Finalmente, la cuarta dimensión llamada religiosidad
está conformada por tres variables que indican la
creencia y su influencia en la vida del adulto mayor
(α = .913, r = .779), la escala tiene cinco opciones
de respuesta nunca, casi nunca, a veces, casi siempre,
y siempre. En estudios previos, el instrumento ha
demostrado consistencia interna con un coeficiente
alfa de Cronbach de .908. Para esta muestra el valor
alfa fue de .864, con una correlación promedio entre
elementos de r = .174.
Procedimiento
La recolección de datos en los centros de atención
se llevó a cabo mediante la heteroaplicación no
remunerada con formato de respuesta anónimo en
el Instituto Integral del Adulto Mayor en Saltillo,
Coahuila y en cuatro sedes del Centro del Vecino
Mejor en la municipalidad de Providencia. Se obtuvo
el consentimiento informado de los participantes
en apego estricto a las consideraciones éticas para la
investigación de seres humanos.
Análisis de datos
Se exploró la forma de la distribución de los datos;
en toda la medición se rechazó la hipótesis nula sobre
la distribución normal de los datos según la prueba
de Kolmogorov-Smirnov. Sin embargo, se optó por
procesar los datos mediante la prueba T para muestras
78
Garza & González
Actualidades en Psicología, 31(123), 2017, 73-87
78
independientes y la prueba U de Mann-Whitney,
utilizando como variable agrupadora el país de
procedencia y el sexo y como variables de contraste los
diferentes apartados del cuestionario de calidad de vida
para adultos mayores en comunidad. Se tomó en cuenta
el tamaño de la muestra y el nivel de medición de las
variables para considerar tanto análisis paramétricos
como no paramétricos; también para demostrar la
consistencia del resultado. Además, el 32% de las
variables presentaron un perfil asimétrico negativo
superior a uno y 16% un perfil platicurtico y leptocurtico.
Estos procedimientos fueron realizados en el paquete
Tabla 1
Características demográficas de la muestra en ambos países
Categoría País de origen Total
Saltillo, México Santiago, Chile
Sexo Hombre 262 33 295
49.0% 11.0% 35.3%
Mujer 273 267 540
51.0% 89.0% 64.7%
Estado Civil Casada (o) 325 134 459
60.7% 44.7% 55.0%
Divorciada (o) 36 20 56
6.7% 6.7% 6.7%
Viuda (o) 124 84 208
23.2% 28.0% 24.9%
Separada (o) 24 26 50
4.5% 8.7% 6.0%
Soltera (o) 24 32 56
4.5% 10.7% 6.7%
Conviviente
(Unión libre)
246
0.4% 1.3% 0.7%
Edad M = 69.13 M = 72.76 M = 70.40
DT = 7.48 DT = 7.25 DT = 7.59
Años de escolaridad M = 8.96 M = 15.60 M = 11.27
DT = 4.82 DT = 3.41 DT = 5.40
Nota. M = media aritmética, DT = Desviación típica.
Comparativo de la calidad de vida subjetiva en los Centros de Atención Integral
Actualidades en Psicología, 31(122), 2017, 73-87
79
SPSS versión 24. Se reportaron únicamente aquellas
variables en las que la hipótesis nula fue rechazada por
cada dimensión del instrumento.
Resultados
Para el caso de los adultos mayores que acuden
al Instituto Estatal del Adulto Mayor en México, se
encontró que el 57.3% tienen entre 60 y 69 años de edad,
el 30.1% de 70 a 79 años y un 12.3% mencionaron tener
80 años o más. Para la escolaridad, el 33.5% mencionó
haber cursado seis años; el 18.1%, estudió 15 años; y el
14.8%, nueve años. Se resalta un 11% de la muestra que
refirió no tener ningún año de estudio.
Del mismo modo, el 21.1% de los adultos mayores
tuvieron tres hijos; 17%, cuatro hijos; y 14.2%, dos
hijos. En relación con las horas que duermen, el
48.6% mencionó que entre 7 y 8 horas; por otro lado,
el 79.3% no realiza alguna actividad física y el 56.6%
indicó padecer alguna enfermedad que considera que lo
incapacita para realizar sus actividades cotidianas. Con
relación a si trabajó alguna vez por un sueldo, el 80.4%
mencionó que sí trabajó; de este porcentaje, 42.8% lo
hizo por más de 30 años.
La muestra chilena de los Centros Espacio Mayor
se caracteriza por tener al 45.7% de adultos mayores
entre 70 y 79 años; el 34.4% tienen de 60 a 69 años y un
15.6% de la muestra tiene 80 o más años. La escolaridad
medida en años mostró que el 31.7% estudió 18 años;
seguido por un 20%, que cursó 12 años.
El 33.3% indicó haber tenido tres hijos y un 27.5%
dos hijos; se destaca el 12.2% que mencionó no haber
tenido hijos. El 52% de los participantes duerme de 7 a
8 horas y el 30.3% solo seis horas. Asimismo, el 77.3%
de la muestra practica algún deporte o actividad física
y solo el 15% de los adultos mayores considera que
tiene una enfermedad que lo incapacita para realizar
actividades cotidianas. El 88.7% de la muestra chilena
trabajó por un sueldo; de este, el 51.6% realizó esta
actividad por más de 30 años.
Se contrastaron ocho variables numéricas de
los datos sociodemográficos incluidos de manera
complementaria en el instrumento de calidad de
vida. Hay diferencias significativas en la muestra
de los adultos mayores mexicanos y chilenos en
cinco indicadores. La muestra del Instituto Integral
del Adulto Mayor en México presentó mayores
puntuaciones en el número de hijos, las horas que
duerme el adulto mayor en promedio por noche y el
número de visitas que realiza al médico durante un
año. Por su parte, la muestra de los Centros Espacio
Mayor en Chile tiene un mayor número de horas que
dedica al cuidado de una persona enferma y reporta
un mayor número de años de trayectoria laboral. En
la muestra mexicana existen diferencias por sexo en el
número de años de trabajo remunerado (t = 12.354,
p = .001, U = 16725.500, p = .001) y el número de
visitas al médico al año (U = 31827.000, p = .026). En
la muestra chilena hay diferencias solo en el número
de años de trabajo remunerado (t = 3.370, p = .001,
U = 2191.000, p = .001). En la tabla 2 se resumen los
resultados que se acaban de detallar.
Con respecto a los apartados o dimensiones del
cuestionario de calidad de vida, en la sub escala de
bienestar general (ver tabla 3), hay diferencias significativas
entre los adultos mayores (de los centros de ambos
países) en ocho de las catorce variables que componen
el apartado. Solo dos variables tuvieron un nivel de
significancia mayor para los adultos mayores del Instituto
Integral en México: el haberse sentido nervioso sin un
motivo aparente y el asistir al médico solo cuando se ha
sentido enfermo. De estas dos variables, se identificaron
diferencias por sexo en solo en una de ellas; la relacionada
con sentirse nervioso sin motivo aparente (t = 3.068, p
= .003, U = 30667.500, p = .003).
Por otro lado, el percibir su estado de salud en
general, su salud física, sus relaciones sociales, así
como sentir que se enferma con mayor frecuencia, que
su salud es peor comparada con la de hace un año y
sentir que se enoja fácilmente, fue significativamente
mayor en el Centro Espacio Mayor en Chile. Dos de
las variables muestran diferencias entre las pruebas:
que los adultos mayores sientan que se han enfermado
con mayor frecuencia resultó significativa en la prueba
no paramétrica; sin embargo, en la prueba T se aceptó
la hipótesis nula.
80
Garza & González
Actualidades en Psicología, 31(123), 2017, 73-87
80
Las relaciones sociales y la valoración de la
salud comparada con un año anterior presentaron
un tamaño del efecto moderado y grande
respectivamente. En un análisis por sexo en cada
muestra, se encontró que existen diferencias
significativas en la muestra mexicana en sensaciones
de nerviosismo (t = 3.068, p = .002, U = 30667.500,
p = .003) e irritabilidad (t = -3.436, p = .001, U =
29713.000, p = .001). La muestra chilena presentó
diferencias en dos indicadores de bienestar general,
la sensación de nerviosismo (t = 2.152, p = .032, U =
2947.000, p = .005) y cansancio (t = 2.787, p =.006,
U = 3139.000, p = .033).
En la sub escala de autodeterminación (ver tabla 4),
existen diferencias significativas en cuatro de las
once variables que lo integran. Las diferencias están
ubicadas en tres variables hacia la muestra de adultos
mayores chilenos: haber tenido la oportunidad de
elegir dónde vivir, si estudiaban o no y que estudiar;
mientras que en la muestra mexicana se tiene una
diferencia significativamente mayor en la variable
piensa lo que opinan las otras personas sobre usted.
Existe diferencia en una variable (donde vivir)
respecto a las pruebas aplicadas. Dentro del análisis
por sexo, en la muestra mexicana se encontraron
diferencias en las decisiones sobre dónde vivir (t =
2.708, p = .007), qué estudiar (t = 2.714, p = .007), y
qué hacer con el tiempo libre (t = 2.701, p = .007).
No se encontraron diferencias por sexo en la muestra
chilena.
Para el caso de la sub escala autonomía (ver tabla
5), las diferencias significativas se encontraron en
todas las variables de la sub escala y con resultados
significativos en la prueba T y en la prueba U. Las
diferencias son significativamente mayores en los
adultos mayores que acuden a los Centros Espacio
Mayor en Chile, mostrando menor dificultad al
bañarse, salir a la calle a pasear, vestirse, limpiar
su casa, salir de comprar y cocinar. Esto indica
una mejor percepción en el desarrollo físico de los
adultos mayores. No se encontraron diferencias
por sexo en la muestra mexicana. Hay diferencias
significativas por sexo en la muestra chilena en la
variable de cocinar (U = 3750.000, p = .014).
Tabla 2
Análisis comparativo por país de procedencia de características demográficas
Variable País M DT t gl p U
M-W
p
Número de hijos México 4.16 2.51 12.12 825.39 .001 45993.5 .001
Chile 2.49 1.46
Horas de sueño México 7.13 1.89 3.583 783.88 .001 64989 .001
Chile 6.73 1.30
Visitas al
médico al año
México 7.08 6.71 15.98 676.92 .001 27903 .001
Chile 2.08 1.73
Años trabajados México 25.75 18.90 -2.14 674.59 .033 62980.5 .045
Chile 28.27 13.65
Horas como
cuidador
México 2.82 .928 -2.14 84 .035 678.5 .036
Chile 3.24 .895
Nota. M = Las diferencias son significativas a un nivel de p ≤ .050.
Comparativo de la calidad de vida subjetiva en los Centros de Atención Integral
Actualidades en Psicología, 31(122), 2017, 73-87
81
por sexo en el Instituto Integral en México, quienes
perciben a la religión como útil cuando tienen que
afrontar situaciones difíciles (t = -5.286, p = .001,
U = 27096.000, p = .001), ver la vida más positiva (t
= -5.014, p = .002, U = 27949.000, p = .001) y para
afrontar enfermedades (t = -5.100, p = .001, U =
27763.000, p = .001). Para la muestra chilena solo
hay diferencias por sexo en el uso de la religión para
afrontar situaciones difíciles (t = -3.049, p = .003, U
= 3257.000, p = .005).
Finalmente, los resultados obtenidos en la sub
escala religiosidad (ver tabla 6) mostraron diferencias
significativas en dos variables de las tres que la
componen, dicha diferencia está cargada hacia la
muestra de los centros Espacio Mayor cuando tienen
que afrontar situaciones difíciles y para ver la vida
de manera más positiva. Existe una diferencia en
las pruebas, en la variable en qué medida influye la
religión para ver la vida de manera más positiva, siendo
superior en la prueba T (p ≤ .308). Hay diferencias
Tabla 3
Análisis comparativo por país de procedencia del apartado de Bienestar General de la Escala de Calidad de Vida auto-percibida en adultos
mayores en comunidad
Variables País MDT t p U
M-W
p
…su estado de salud en general México 3.71 .984 -4.598 .001 66197.5 .000
Chile 3.98 .684
…su salud física México 3.63 .816 -5.585 .001 60694 .001
Chile 3.93 .721
…sus relaciones sociales México 3.82 1.013 -8.129 .001 57021.5 .001
Chile 4.30 .669
…siento que me he enfermado
con mayor frecuencia
México 3.58 .989 -1.920 .055 65854.5 .001
Chile 3.75 1.323
…mi salud es peor comparada
con la de hace un año
México 2.48 .973 -13.264 .001 37730.5 .001
Chile 3.66 1.324
…me he sentido
nervioso sin motivo
México 3.63 1.008 2.272 .024 71089.5 .099
Chile 3.42 1.353
… siento que me enojo fácilmente México 3.47 1.116 -2.645 .008 66964 .002
Chile 3.71 1.259
… he asistido al médico solo
cuando me he sentido enfermo
México 2.93 1.658 3.749 .001 70818 .044
Chile 2.49 1.584
Nota. Las diferencias son significativas a un nivel de p ≤ .050.
82
Garza & González
Actualidades en Psicología, 31(123), 2017, 73-87
Tabla 4
Análisis comparativo por país de procedencia del apartado de autodeterminación de la Escala de Calidad de Vida auto-percibida en adultos
mayores en comunidad
Variables País M DT t p U
-M-W
p
… dónde vivir (colonia, ciudad, etc.) México 3.96 1.242 -2.299 .022 71979 .055
Chile 4.16 1.106
… si estudiaba o no México 3.26 1.664 -10.554 .001 53593 .001
Chile 4.27 1.076
… qué estudiar México 3.13 1.754 -11.798 .001 50771 .001
Chile 4.31 1.101
… piensa en lo que opinan las
otras personas sobre usted
México 3.58 1.235 12.501 .001 41559 .001
Chile 2.45 1.236
Nota. Las diferencias son significativas a un nivel de p ≤ .050.
Tabla 5
Análisis comparativo por país de procedencia del apartado de autonomía de la Escala de Calidad de Vida auto-percibida en adultos mayores
en comunidad
Variables País M DT t p U
-M-W
p
... bañarse México 4.41 1.134 -7.787 .001 60682 .001
Chile 4.94 0.316 -10.058
…salir a la calle
para pasear
México 4.12 1.279 -9.811 .001 52036 .001
Chile 4.88 0.45 -12.392
… vestirse México 4.44 1.071 -7.847 .001 58838 .001
Chile 4.94 0.322 -10.079
… limpiar su
casa o pieza
México 4.11 1.266 -8.635 .001 54940.5 .001
Chile 4.79 0.61 -10.393
…salir de compras México 4.04 1.334 -10.445 .001 50229.5 .001
Chile 4.88 0.428 -13.332
… cocinar México 4.14 1.242 -9.436 .001 51813.5 .001
Chile 4.86 0.545 -11.545
Nota. Las diferencias son significativas a un nivel de p ≤ .050.
Comparativo de la calidad de vida subjetiva en los Centros de Atención Integral
Actualidades en Psicología, 31(122), 2017, 73-87
83
Discusión
El nivel de bienestar reportado en los adultos
mayores de los centros de atención a la vejez de las dos
ciudades de ambos países difiere significativamente.
Esto según los resultados del estudio en cuanto al
bienestar general percibido, que corresponde tanto la
percepción de salud física y mental que el adulto mayor
ha manifestado durante el último mes. Las diferencias
encontradas demostraron un mayor nivel de bienestar
general en la muestra chilena, al menos en la mayoría
de los indicadores que componen esta dimensión.
La puntuación alcanzada en ambos países
corresponde a niveles satisfactorios o saludables en
dicha percepción; sin embargo, resultó más alta en el
país sudamericano. En relación con el sexo, fueron
los hombres de ambos centros quienes obtuvieron
diferencias: los mexicanos quienes se sienten nerviosos
sin un motivo aparente y los chilenos quienes perciben
mejor su salud física. Concluyendo diferencias
importantes: mientras que un grupo identifica aspectos
negativos (sentirse nervioso), la otra muestra identifica
aspectos positivos (bienestar físico). Esto demuestra la
eficacia e impacto que tienen los centros de atención a
los adultos mayores en las diferentes áreas evaluadas,
más allá de la valoración del estado de salud mediante
biomarcadores específicos.
Por otro lado, a pesar de que en la subescala de
autodeterminación se encontraron diferencias entre
los centros de ambos países, la cantidad de variables
no representa la mayoría de los reactivos medidos en
este apartado. En conjunto, se puede concluir que esta
variable tiene un comportamiento similar en ambas
muestras; lo mismo al revisar diferencias por sexo. Es
decir, la asistencia a centros de atención para adultos
mayores en ambos países fortalece la percepción que el
adulto mayor tiene o ha tenido sobre su vida.
Los adultos mayores chilenos que acuden al centro
por más tiempo reportaron que tienen menor dificultad
para realizar las actividades de la vida cotidiana, es
decir aquellas orientadas a la funcionalidad de carácter
instrumental, como es bañarse, salir a la calle, vestirse,
limpiar su casa, salir de compras y cocinar. Esta última
presentó diferencias a favor de las mujeres, relacionado,
posiblemente, con la cultura en donde el rol femenino
estuvo orientado al ámbito privado de hace 20 ó 30
años. Pero hay que destacar que las puntuaciones en
ambos Centros de Atención corresponden a un nivel
de dificultad bajo.
Con respecto a la religiosidad, en los estudios previos
en población chilena no se ha reportado a la religiosidad
como un elemento constitutivo de la calidad de vida.
En el caso mexicano, sin embargo la vida religiosa es
un componente de relevancia que se enquista en este
concepto. Los estudios que han abordado solamente
las prácticas religiosas en la vida de adulto mayor sin
necesariamente vincularlo con la calidad de vida, han
reportado que las experiencias espirituales o religiosas
contribuyen a su bienestar en forma de afrontamiento,
como apoyo ante la disfunción familiar, soporte social
y presencia de sintomatología depresiva (Chaves et
al., 2014; Rivera-Ledesma & Montero-López, 2007;
Rivera-Ledesma & Montero, 2005; Ocampo, Romero,
Tabla 6
Análisis comparativo por país de procedencia del apartado de religiosidad de la Escala de Calidad de Vida auto-percibida en adultos mayores
en comunidad
País M DT t p U-M-W p
… cuando tiene que afrontar
situaciones difíciles
México 4.22 1.047 -2.505 .012 67590.5 .001
Chile 4.42 1.090
… para ver la vida de manera
más positiva
México 4.28 .999 -1.019 .308 71816 .025
Chile 4.36 1.125
Nota. Las diferencias son significativas a un nivel de p ≤ .050.
84
Garza & González
Actualidades en Psicología, 31(123), 2017, 73-87
Saa, Herrera, y Reyes-Ortiz, 2006), aunque otros
autores han considerado el bienestar psicológico y el
espiritual como fenómenos distinto (Bekelman et al.,
2010; Shah et al., 2011), el valor práctico que tiene la
religiosidad en la vida del adulto mayor, en específico
la enfermedad crónica que tiene un alto impacto en
la salud mental de las personas mayores (Ocampo,
Romero, Saa, Herrera & Reyes-Ortiz, 2006), contrario
a lo expuesto por Rivera-Ledesma y Montero (2005)
en adultos mayores mexicanos. En este caso, ambas
muestras reportaron hacer uso de la religiosidad como
un estilo de afrontamiento y, para el caso chileno y las
mujeres en particular, es mayor; especialmente cuando
se afrontan situaciones difíciles.
La autonomia reportada por los adultos mayores de
los centros de ambos países resultó con baja dificultad
para desempeñar sus actividades de la vida diaria, los
participantes chilenos presentaron un mayor nivel
de autonomía que los participantes mexicanos. La
autonomia en este caso va relacionada con actividades
naturales que les permiten preservar la salud fisica y que
es un factor protector importante para la prevención
de enfermedades cardiovasculares (Salazar, Ramírez,
Chaparro & León, 2014; Ramírez-Villada, Chaparro-
Obando, León-Ariza & Salazar, 2015).
Lo que destaca en este comportamiento en ambas
muestras es el modelo de intervención comunitaria, del
cual son procedentes los adultos mayores participantes,
el contexto es lo que está configurando la noción de
calidad de vida. El modelo de centros de atención
del adulto mayor fortalece los factores de riesgo de
deterioro fisico y mental, mejorando la capacidad de
afrontamiento, resiliencia y funcionalidad aún cuando
esté presente la enfermedad.
Agradecimientos
Agradecemos el apoyo brindado para esta Investigación
al Centro de Estudios de Conflicto y Cohesión Social
(COEES) de Chile, a la Dra. Mónica Gerber de la
Universidad Diego Portales y al Departamento del
Adulto Mayor de la Municipalidad de Providencia,
Santiago de Chile.
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Recibido: 17 de mayo de 2017
Aceptado: 3 de octubre de 2017