Diferencias de la felicidad según sexo y edad en universitarios peruanos
Resumen. El estudio, descriptivo comparativo, explora las diferencias de la felicidad en jóvenes y adultos peruanos, según
el sexo y la edad, a partir de las puntuaciones de la Escala de Felicidad de Lima (Alarcón, 2006). Para ello se contó con la
participación de 402 personas, varones (50%) y mujeres (50%), con edades entre 16 y 35 años (Media = 19.59; DT = 3.75)
de la ciudad de Lima. Los resultados muestran que las mujeres son más propensas a experimentar cierto grado de felicidad;
mientras que las personas del grupo de mayor edad tienen más altas puntuaciones en felicidad que las del grupo de menor
edad. Los resultados contribuyen a una mejor comprensión de la felicidad y su relación con variables sociodemográficas
vinculadas a la salud y el bienestar. Esto permite, a su vez, contar con información empírica importante para la implementación
de acciones destinadas a favorecer el desarrollo de variables positivas.
Palabras clave. Edad, felicidad, psicología positiva, sexo.
Abstract. The study, comparative descriptive, describes the differences of happiness in Peruvian youth and adults based
on sex and age using the Lima Happiness Scale (Alarcon, 2006). 402 people, male (50 %) and women (50 %), between 16
and 35 years old (mean = 19.59, SD = 3.75) of the city of Lima participated in the study. The results show that women are
more likely to experience some degree of happiness; while people of the older age group have higher happiness scores than
the younger age group. The results contribute to a better understanding of happiness and its relation to sociodemographic
variables related to health and well-being. This provides important empirical information for the implementation of actions
to promote the development of positive variables
Keywords. Age, happiness, positive psychology, sex.
Actualidades en Psicología, 30(121), 2016, 25-37
http://revistas.ucr.ac.cr/index.php/actualidades
1
Humberto Castilla Cabello. Universidad Privada del Norte, Perú. E-mail: humberto.castilla@upn.pe
2
Tomás Caycho. Universidad Privada del Norte, Perú. Dirección postal: Av. Tingo María 1122, Cercado, Lima, Perú. E-mail: tomas.caycho@upn.pe
3
José Luís Ventura-León. Universidad Privada del Norte, Perú. E-mail: jose.ventura@upn.pe
Humberto Castilla
1
Tomás Caycho
2
José Luís Ventura-León
3
Universidad Privada del Norte, Perú
Happiness Differences by Sex and Age in Peruvian University
ISSN 2215-3535
DOI:
http://dx.doi.org/10.15517/ap.v30i121.24366
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional.
26
Caycho, Castilla & Ventura
Actualidades en Psicología, 30(121), 2016, 25-37
Introducción
En la actualidad, la psicología positiva se encuentra
en pleno desarrollo y centra su interés en el estudio de
las cualidades y emociones positivas de las personas,
con el objetivo de mejorar su calidad de vida (Seligman
& Csikszentmihalyi, 2000). Entre la gran cantidad de
temas abordados por este enfoque, está el estudio
de la felicidad, que ha generado enorme interés de la
comunidad científica psicológica; hasta el año 2010,
este presentaba el mayor número de publicaciones en
comparación con otros temas dentro de este enfoque
psicológico (Caycho, 2010).
Con respecto a la conceptualización de la felicidad,
esta ha sido estudiada desde varios dominios como la
filosofía. En el presente, viene siendo tema de estudio
de la psicología desde una perspectiva científica. En esta
línea, Alarcón (2009) refiere que, dentro de los estudios
teóricos, la conceptualización de la felicidad ha recibido
un notable interés. Para algunos autores (Diener, 1984;
Csickszentmihalyi, 2008; Cuadra & Florenzano, 2003;
Lyubomirsky, 2008), la felicidad ha sido definida como
un proceso de evaluación general y positiva que realiza
una persona en un momento específico, que permite
controlar cognitivamente su percepción de sí misma y
del contexto que la rodea.
Asimismo, en la literatura científica, algunos trabajos
equiparan la felicidad con un estado de bienestar
subjetivo (Diener, Emmons, Larsen & Griffin, 1985;
Diener, Suh, Lucas & Smith, 1999) y satisfacción hacia
la vida (Vennhoven, 2005; Frey & Stutzer, 2000). Según
Michalos (1995a, 1995b), tanto la felicidad, el bienestar
subjetivo y la satisfacción posen similar significado, lo
que lleva a considerar la teoría de la satisfacción con la
vida como una teoría de la felicidad; ambas dentro de
las teorías del bienestar subjetivo. Tratando de aportar
la claridad a esta discusión, Alarcón (2006) señala que,
tanto la felicidad como el bienestar subjetivo, pueden
ser utilizados como sinónimos, con el propósito de
facilitar el análisis científico de esta variable; señalando,
sin embargo, que por sí mismo, el término felicidad
explicaría un estado afectivo.
En este sentido, un análisis psicológico de la
felicidad permite definirla como un “estado afectivo
de satisfacción plena que experimenta subjetivamente
el individuo en posesión de un bien anhelado”
(Alarcón, 2006, p. 101). Este se puede expresar
cuantitativamente, siendo factible su medición en
términos de grados de satisfacción.
La definición anterior permite tomar en consideración
algunos indicadores importantes. Primero, la felicidad
hace referencia a una satisfacción experimentada
subjetivamente por una persona y solo por ella. En
segundo lugar, considerar a la felicidad como un estado
hace referencia a su dimensión temporal. Finalmente,
un tercer indicador, relaciona el logro de la felicidad
con la posesión de bienes u objetos que puede ser de
diversa naturaleza; por ejemplo, bienes psicológicos,
religiosos, sociales, entre otros (Alarcón, 2006).
En función de esta caracterización de la felicidad,
Alarcón (2006), señala cuatro dimensiones que
la subyacen. Primero, se menciona la ausencia de
sufrimiento profundo, que expresa un conjunto de
actitudes positivas hacia sí mismo y la vida, alejada
de estados depresivos profundos. La segunda
dimensión es denominada satisfacción con la vida y
hace referencia al grado de gozo que la persona ha
alcanzado en relación con lo que tiene o se encuentra
cerca de conseguir. La tercera dimensión, realización
personal, evidencia la felicidad plena, contraria a
estados temporales de felicidad. Asimismo, guarda
correspondencia con la orientación hacia metas que
la persona considera valiosas para su vida. Finalmente,
la dimensión alegría de vivir, expresa el optimismo
y alegría, espera de que el futuro depare resultados
favorables, y ayuda a enfrentar los problemas con una
actitud positiva (Alarcón, 2006, 2009).
Por otra parte, la importancia del estudio de la
felicidad se expresa por su relación con variables
asociadas a los procesos de salud. La felicidad se
encuentra relacionada con la capacidad de perdonar
(Makinen & Jhonson, 2006), la esperanza (Bailey,
Eng, Frisch & Snyder, 2007; Halama, 2010; Chen &
Chen, 2008), el optimismo (Salgado, 2009) y la gratitud
(Bono, Emmons & McCulluogh, 2004; Emmons,
Felicidad, sexo y edad
Actualidades en Psicología, 30(121), 2016, 25-37
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2008; Emmons & McCulluogh, 2003; Macnulty, 2004),
siendo la variable reciprocidad uno de los mejores
predictores de la felicidad (Alarcón & Caycho, 2015).
Por su parte, Alarcón (2009) ha hallado que la felicidad
se relaciona significativamente con variables familiares,
la salud, religión, así como el altruismo y la bondad
(Seligman, 2006; Niven, 2011).
En relación con la existencia de diferencias
significativas de la felicidad entre hombres y mujeres,
los resultados son contradictorios. Algunos estudios de
meta-análisis sugieren que las mujeres se encuentran
más proclives a experimentar estados de felicidad a
diferencia de los hombres (Francis, 1999; Lu, 1996;
Mookherjee, 1997; Pavot, Diener & Fugita, 1990;
Seligman, 2011; Wood, Rhodes & Whelan, 1989),
aunque se han reportado, también, investigaciones
con resultados contrarios que mencionan que el sexo
no es suficiente para la explicación de la existencia de
diferentes niveles de felicidad (Alarcón, 2001; Alarcón
& Caycho, 2015; Argyle, 1990; Diener & Diswas, 2008;
Laca, Verdugo & Guzman, 2005; Seligman, 2011).
En cuanto a las diferencias de la felicidad en función
de la edad, Alarcón (2001), señala que no se presentan
diferencias, y menciona que la única diferencia
importante se da entre los 30 y 50 años. El mismo
autor señala, además, que los niveles más elevados de
felicidad corresponden a edades entre 50 y 60 años
de edad. En un estudio (Mroczek & Kolarz, 1998)
realizado con 2727 hombres y mujeres entre los 25 y
74 años edad, se señaló que, a mayor edad, las personas
reportaron ser más felices y con menos presencia de
emociones negativas.
En el caso del grupo de adultos jóvenes, estos
reportaron una mayor frecuencia de emociones
negativas y sentimientos de tristeza, (Mroczek & Kolarz,
1998). En el mismo sentido, otras investigaciones
señalan que la satisfacción con la vida no muestra
disminución conforme se avanza en edad; mientras que
los afectos positivos sí presentan un descenso entre los
grupos de edad (Diener & Suh, 1998).
De los hallazgos anteriores para el sexo, la edad y la
felicidad se puede afirmar que las variables mediadoras
involucradas en su relación pueden ser diversas. Así,
algunos estudios concuerdan en que la mayoría de
personas asegura tener niveles moderados de felicidad,
con independencia de su edad y sexo (Myers, 2000).
Otros señalan justificable estudiar el tema porque las
variables pueden estar mediando en los resultados
obtenidos, tales como el empleo de muestras no
representativas del contexto en que se llevan a cabo,
el papel de efecto diferencial del sexo en diversos
periodos del ciclo vital y la participación del estado
civil y la situación laboral y la edad (Easterlin, 2003).
Así, si hombres y mujeres presentan cambios
similares a lo largo del ciclo vital conforme se avanza
en edad, es de esperar que la felicidad varíe de manera
similar; sin embargo, se observan cambios diferentes
(Easterlin, 2003). En el caso de la edad, algunos
estudios señalan que los niveles de felicidad aumentan
a lo largo del ciclo de vida (Mroczek & Kolarz, 1998);
otros, mencionan la existencia de una relación en
forma de U, donde el punto más alto se encuentra en
torno a los 40 años (Blanchflower & Oswald, 2000).
Por último, algunos estudios no reportan ninguna
tendencia en torno a la felicidad (Costa et al., 1987;
Myers & Diener, 1996).
En el Perú, pocos estudios analizan la felicidad y su
relación con otras variables sociodemográficas como
el sexo, la edad y estado conyugal (Alarcón, 2001;
Alarcón & Caycho, 2015). Con base en la evidencia
teórica y empírica mostrada, se expresa una limitada
cantidad de investigaciones sobre la felicidad en
jóvenes y adultos peruanos, así como resultados poco
concluyentes de las investigaciones previas, siendo
necesario generar información empírica para tener una
mejor comprensión de cómo se relaciona la felicidad
y las variables arriba mencionadas. Estas evidencias
sugieren la relevancia de analizar las diferencias de la
felicidad en jóvenes y adultos universitarios peruanos
en relación con sexo y la edad.
Método
El estudio es de corte transversal (Montero & León,
2007) de alcance descriptivo comparativo (Hernández,
Fernández & Baptista, 2010).
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Caycho, Castilla & Ventura
Actualidades en Psicología, 30(121), 2016, 25-37
Participantes
El estudio se realizó con la participación de 402
personas, en donde el 50% son varones y el 50%
restante son mujeres. Cursaban estudios en una
universidad privada de Lima (Perú), y sus edades
oscilaban entre 16 y 35 años, con una edad promedio
de 19.59 años (DT= 3.751). Los participantes fueron
seleccionados a través de un muestreo no probabilístico
por conveniencia, con base en los siguientes criterios
de inclusión: a) residir en la ciudad de Lima; b) haber
nacido en el Perú; c) pertenecer a una universidad
particular y d) que fueran de ambos sexos.
Instrumentos
Escala de Felicidad de Lima (EFL). Desarrollada
por Alarcón (2006), es una escala conformada por 27
ítems con cinco alternativas de respuesta tipo Likert,
distribuidos de forma aleatoria y redactados en un
sentido favorable o desfavorable hacia la felicidad,
donde el extremo positivo (totalmente de acuerdo)
recibe un valor de cinco puntos y al extremo negativo
un punto (totalmente en desacuerdo). La EFL fue
administrada a 709 personas, hombres y mujeres con
un promedio de 23.1 años. Evalúa cuatro dimensiones,
las cuales presentan altas cargas factoriales (.413 a
.689): ausencia de sufrimiento profundo (11 ítems; α
= 0.88), satisfacción con la vida (6 ítems; α = .79),
realización personal (6 ítems; α = .76) y alegría de vivir
(4 ítems; α = .72).
Procedimiento
Primero, se solicitaron los permisos a las
autoridades de la universidad seleccionada para
la evaluación, dándole información sobre el
objetivo de la investigación y las características del
instrumento a aplicar. Luego de obtenidos el permiso
y la colaboración de las autoridades universitarias, se
procedió a informar a los estudiantes el objetivo del
estudio, contando con su participación voluntaria, se
firmanel consentimiento informado, garantizando
así la confiabilidad y el anonimato de la información
personal suministrada. Se realizó la aplicación colectiva
Tabla 1
Características sociodemográficas de la muestra (N = 402)
Frecuencia Porcentaje
Sexo
Varón 201 50%
Mujer 201 50%
Edad
Joven (16 a 18 años) 212 52.7%
Adulto (19 a 35 años) 190 47.3%
Ciclo académico
1er y 2do año 275 68.4%
3er y 4to año 127 31.6%
Estrato socioeconómico
Alto 22 5.5%
Medio 363 99.3%
Bajo 17 4.2%
Ocupación
Estudia 58 14.4%
Trabaja y estudia 344 85.6%
Total 420 100%
Felicidad, sexo y edad
Actualidades en Psicología, 30(121), 2016, 25-37
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de la EFL, contando para ello de la colaboración de
un conjunto de asistentes de investigación, que fue
previamente capacitado en la aplicación y corrección
de la EFL.
Para el análisis comparativo se utilizó la prueba U de
Mann-Whitney y la probabilidad de superioridad (PS)
como indicador del tamaño del efecto, presentando las
siguientes categorías interpretativas: No efecto, (PSest
=.50) pequeño (PSest .56), mediano (PSest .64) y
grande (PSest ≥ .71) (Erceg-Hurn & Mirosevich, 2008;
Grissom, 1994). Los datos obtenidos se analizaron
por medio del paquete estadístico SPSS versión 22.
Resultados
Análisis descriptivo
Primero, se analizó distribución normal de los datos,
con el fin de elegir apropiadamente los estadísticos. Se
utilizó la prueba de bondad de ajuste Kolmogorov-
Smirnov para cada una de las dimensiones de la EFL.
Los hallazgos indican que todas las dimensiones de la
escala siguen una distribución no paramétrica (véase
tabla 2), por tal razón, se utilizó para el análisis de
las puntuaciones la prueba U de Mann-Whitney y la
probabilidad de superioridad (PS) (Erceg-Hurn &
Mirosevich, 2008; Grissom, 1994) como indicador del
tamaño del efecto.
Diferencias en la felicidad en función al sexo
En la tabla 3, se observa que, en promedio, las mujeres
tienen más altas puntuaciones en la EFL (Rp
masculino
=
200.18; Rp
femenino
= 202.82), siendo la magnitud de la
diferencia considerada nula (PS
est
= .49). La diferencia
más notable ocurre en la dimensión sentido positivo
de la vida (Rp
masculino
= 200.74; Rp
femenino
= 202.26, PS
est
= .49), seguido de la dimensión realización personal
(Rp
masculino
= 196.76; Rp
femenino
= 206.24, PS
est
= .47)
pero también contando con una diferencia nula.
Asimismo, se evidencia que los varones presentan
puntuaciones altas en la dimensión satisfacción con la
vida (Rp
masculino
= 202.69; Rp
femenino
= 200.69, PS
est
=
.49) y alegría de vivir (Rp
masculino
= 202.99; Rp
femenino
=
200.01, PS
est
= .49), con una magnitud cercana a ser
considerada pequeña.
En relación con la primera dimensión, sentido
positivo de la vida, se observan diferencias cercanas
a ser consideradas moderadas a favor de los varones
en el ítem 11 (La mayoría del tiempo me siento feliz*)
(Rp
masculino
= 203.54; Rp
femenino
= 199.46, PS
est
= .49);
y a favor de las mujeres en el ítem 20 (La felicidad
no es para algunas personas, sino también para mí*)
(Rp
masculino
= 198.98; Rp
femenino
= 204.02, PS
est
= .49) y el
ítem 22 (Me siento alegre por lo que soy*) (Rp
masculino
=
199.33; Rp
femenino
= 203.67, PS
est
= .49). En la dimensión
satisfacción con la vida, se evidencia una diferencia a
favor de los varones en el reactivo 4 (Estoy satisfecho
con mi vida) (Rp
masculino
= 202.83; Rp
femenino
= 200.17,
PS
est
= .49) y la diferencia más pequeña en el reactivo
6 (Me siento satisfecho con lo que soy) (Rp
masculino
=
208.53; Rp
femenino
= 194.47, PS
est
= .46).
Por otra parte, en la dimensión realización personal,
se observan diferencias a favor de las mujeres en el ítem
24 (Me considero una persona realizada) (Rp
masculino
=
200.15; Rp
femenino
= 202.85, PS
est
= .49), ítem 25 (Mi vida
transcurre plácidamente) (Rp
masculino
= 200.84; Rp
femenino
Tabla 2
Análisis de la Bondad de Ajuste a la curva normal de las variables en estudio en la muestra total (N = 402)
Variables M D.T. K-S Sig.
Sentido positivo de la vida 42.71 7.77 .101 .0001
Satisfacción con la vida 21.85 3.84 .110 .0001
Realización personal 19.69 4.09 .062 .001
Alegría de vivir 15.74 2.84 .141 .0001
Escala total 100 15.379 .076 .0001
30
Caycho, Castilla & Ventura
Actualidades en Psicología, 30(121), 2016, 25-37
Tabla 3
Rangos promedio de las dimensiones de la escala de felicidad de lima de acuerdo al sexo
Dimensiones
Rp
Hombre
(n = 201)
Rp
Mujer
(n = 201)
U PS
est
2. Siento que mi vida está vacía* 208.23 194.77 18847 .47
7. Pienso que nunca seré feliz* 199.68 293.32 19835.5 .49
11. La mayoría del tiempo no me siento feliz* 203.54 199.46 19790.5 .49
14. Me siento inútil* 205.12 197.88 19472.5 .48
17. La vida ha sido injusta conmigo* 206.15 196.85 19265.5 .48
18. Tengo problemas tan hondos que me quitan la tranquilidad* 197.09 205.91 19314 .48
19. Me siento un fracasado* 206.68 196.32 19159 .47
20. La felicidad es para algunas personas, no para mí* 198.98 204.02 19694.5 .49
22. Me siento triste por lo que soy* 199.33 203.67 19764 .49
23. Para mí, la vida es una cadena de sufrimientos* 198.47 204.53 19590.5 .48
26. Todavía no he encontrado sentido a mi existencia* 191.03 211.97 18097 .45
Total sentido positivo de la vida 200.74 202.26 20047 .50
1. En la mayoría de las cosas, mi vida está cerca de mi ideal. 196.83 206.17 19262 .48
3. Las condiciones de mi vida son excelentes. 206.50 196.50 19195.5 .48
4. Estoy satisfecho con mi vida. 202.83 200.17 19933 .49
5. La vida ha sido buena conmigo. 204.12 198.88 19674.5 .49
6. Me siento satisfecho con lo que soy. 208.53 194.47 18788 .47
10. Me satisfecho, porque estoy donde tengo que estar. 198.15 204.85 19527.5 .48
Total satisfacción con la vida 202.69 200.31 19961.5 .49
8. Hasta ahora he conseguido las cosas que para mí son importantes. 189.18 213.82 19314 .48
9. Si volviera a nacer no cambiaría casi nada de mi vida. 192.31 210.69 19159 .47
21. Estoy satisfecho con lo que hasta ahora he alcanzado. 204.17 198.83 19663 .49
24. Me considero una persona realizada. 200.15 202.85 19930 .49
25. Mi vida transcurre plácidamente. 200.84 202.16 20067.5 .50
27. Creo que no me falta nada. 200.29 202.71 19956.5 .49
Total realización personal 196.76 206.24 19247.5 .48
12. Es maravilloso vivir. 199.62 203.38 19823.5 .49
13. Por lo general, me siento bien. 205.13 197.87 19471.5 .48
15. Soy una persona optimista. 201.90 201.10 20120.5 .50
16. He experimentado la alegría de vivir. 199.50 203.50 19798.5 .49
Total alegría de vivir 202.99 200.01 19902 .49
Total de la escala 200.18 202.82 19935.5 .49
Nota. * Ítems invertidos; PS
est
: probabilidad de superioridad (tamaño del efecto); Rp: rangos promedios; U: Mann-Whitney.
Sentido positivo de la vida
Satisfacción con la vida
Realización personal
Alegría de vivir
Felicidad, sexo y edad
Actualidades en Psicología, 30(121), 2016, 25-37
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= 202.16, PS
est
= .49) y el ítem 27 (Creo que no me
falta nada) (Rp
masculino
= 200.29; Rp
femenino
= 202.71,
PS
est
= .49). Finalmente, en la dimensión alegría de
vivir, se observan diferencias consideradas a favor de
los varones en el ítem 15 (Soy una persona optimista)
(Rp
masculino
= 201.9; Rp
femenino
= 201.1, PS
est
= .49) y a
favor de las mujeres en el ítem 12 (Es maravilloso vivir)
(Rp
masculino
= 199.62.13; Rp
femenino
= 203.38, PS
est
= .49)
y el ítem 16 (He experimentado la alegría de vivir)
(Rp
masculino
= 199.5; Rp
femenino
= 203.5, PS
est
= .49).
Diferencias en la felicidad en función a la edad
En la tabla 4 se observa que, en promedio, los adultos
tienen más altas puntuaciones en la Escala de Felicidad de
Lima (Rp
jóvenes
= 183.23; Rp
adultos
= 221.89), no presentando
magnitud de la diferencia (PS
est
= .40). La diferencia más
notable ocurre en la dimensión satisfacción con la vida
(Rp
jóvenes
= 194.84; Rp
adultos
= 208.93, PS
est
= .46), seguido
de la dimensión realización personal (Rp
jóvenes
= 196.76;
Rp
adultos
= 206.24, PS
est
= .45), donde la magnitud de la
diferencia está cercana a ser considerada pequeña.
Tabla 4
Rangos promedio de las dimensiones de la Escala de Felicidad de Lima de acuerdo a la edad
Dimensiones
Rp
Jóvenes
(n = 212)
Rp
Adultos
(n = 190)
U PS
est
2. Siento que mi vida está vacía* 187.04 217.63 17075.5 .42
7. Pienso que nunca seré feliz* 188.47 216.03 17378.5 .43
11. La mayoría del tiempo no me siento feliz* 197.67 205.78 19327 .48
14. Me siento inútil* 188.82 215.64 17452.5 .43
17. La vida ha sido injusta conmigo* 178.15 227.55 15190 .38
18. Tengo problemas tan hondos que me quitan la tranquilidad* 179.84 225.67 15548 .39
19. Me siento un fracasado* 191.13 213.07 17942 .45
20. La felicidad es para algunas personas, no para mí* 186.40 218.35 16938 .42
22. Me siento triste por lo que soy* 196.33 207.27 19043 .47
23. Para mí, la vida es una cadena de sufrimientos* 177.56 228.22 15064 .37
26. Todavía no he encontrado sentido a mi existencia* 192.61 211.42 18255.5 .45
Total sentido positivo de la vida 178.53 227.13 15270 .38
1. En la mayoría de las cosas, mi vida está cerca de mi ideal. 189.66 214.71 17630.5 .44
3. Las condiciones de mi vida son excelentes. 197.46 206.01 19282.5 .48
4. Estoy satisfecho con mi vida. 205.03 197.56 19391 .48
5. La vida ha sido buena conmigo. 193.10 210.87 18359.5 .46
6. Me siento satisfecho con lo que soy. 204.29 198.38 19547.5 .49
10. Me satisfecho, porque estoy donde tengo que estar. 194.91 208.86 18742.5 .47
Total satisfacción con la vida 194.84 208.93 18728 .46
Sentido positivo de la vida
Satisfacción con la vida
Continúa...
32
Caycho, Castilla & Ventura
Actualidades en Psicología, 30(121), 2016, 25-37
En relación con la primera dimensión, sentido
positivo de la vida, se observan diferencias cercanas
a ser consideradas moderadas a favor de los adultos
en el ítem 11 (La mayoría del tiempo me siento
feliz*) (Rp
jóvenes
= 197.67; Rp
adultos
= 205.78, PS
est
=
.48) y la diferencia más pequeña se da en el ítem 17
(La vida ha sido justa conmigo*) (Rp
jóvenes
= 178.15;
Rp
adultos
= 227.55, PS
est
= .37) y el ítem 23 (Para mí,
la vida no es una cadena de sufrimiento*) (Rp
jóvenes
=
177.56; Rp
adultos
= 228.22, PS
est
= .37). En la dimensión
satisfacción con la vida, se evidencia una diferencia a
ser considerada moderada a favor de los jóvenes en
el reactivo 4 (Estoy satisfecho con mi vida) (Rp
jóvenes
= 202.83; Rp
adultos
= 200.17, PS
est
= .49) y la diferencia
más pequeña a favor de los adultos en el reactivo 5 (la
vida ha sido buena conmigo) (Rp
jóvenes
= 193.1; Rp
adultos
= 210.87, PS
est
= .45).
Por otra parte, en la dimensión realización personal,
se observan diferencias a favor de las jóvenes en el
ítem 21 (Estoy satisfecho con lo que hasta ahora he
alcanzado) (Rp
jóvenes
= 203.78; Rp
adultos
= 198.96, PS
est
=
.48) y el ítem 27 (Creo que no me falta nada) (Rp
jóvenes
= 207.16; Rp
adultos
= 195.18, PS
est
= .47). Además, la
diferencia más pequeña a favor de los adultos se da
en el ítem 8 (Hasta ahora he conseguido las cosas que
para mí son importantes) (Rp
jóvenes
= 191.56; Rp
adultos
= 212.56, PS
est
= .44). Finalmente, en la dimensión
alegría de vivir, se observan diferencias cercanas a ser
consideradas pequeñas a favor de los adultos en el ítem
12 (Es maravilloso vivir) (Rp
jóvenes
= 194.08; Rp
adultos
= 209.78, PS
est
= .46) y la diferencia más pequeña se
encuentra en el ítem 15 (Soy una persona optimista)
(Rp
jóvenes
= 185.52; Rp
adultos
= 219.33, PS
est
= .41).
Discusión
El estudio tuvo como objetivo la comparación
de la felicidad de acuerdo con el sexo y edad. Los
resultados evidencian que las mujeres, comparadas con
los varones, son más propensas a experimentar cierto
grado de felicidad, lo cual concuerda con estudios
previos (Francis, 1999; Lu, 1996; Mookherjee, 1997;
Pavot, Diener, et al, 1990; Seligman, 2011; Wood,
Rhodes et al, 1989).
En relación con estos hallazgos, estudios reportan
que las mujeres evalúan como menos compleja,
incierta y más interesante y emocionante la expresión
de conductas positivas (Kashdan, Mishra, Breen &
Froh, 2009). Asimismo, las mujeres con una mayor
Realización personal
8. Hasta ahora he conseguido las cosas que para mí son importantes. 191.56 212.59 18033.5 .45
9. Si volviera a nacer no cambiaría casi nada de mi vida. 192.29 211.77 18188.5 .45
21. Estoy satisfecho con lo que hasta ahora he alcanzado. 203.78 198.96 19657 .49
24. Me considero una persona realizada. 190.89 213.34 17891 .44
25. Mi vida transcurre plácidamente. 195.5 208.2 18867.5 .47
27. Creo que no me falta nada. 207.16 195.18 18940 .47
Total realización personal 193.63 210.28 18472.5 .46
Alegría de vivir
12. Es maravilloso vivir. 194.08 209.78 18567.5 .46
13. Por lo general, me siento bien. 187.96 216.61 17270 .43
15. Soy una persona optimista. 185.52 219.33 16751.5 .42
16. He experimentado la alegría de vivir. 188.07 216.49 17292 .43
Total alegría de vivir 183.57 221.51 16338 .41
Total de la escala 183.23 221.89 16266.5 .40
Nota. * Ítems invertidos; PS
est
: probabilidad de superioridad (tamaño del efecto); Rp: rangos promedios; U: Mann-Whitney.
Jóvenes = 16 a 18 años; Adultos = 19 a 35 años.
Felicidad, sexo y edad
Actualidades en Psicología, 30(121), 2016, 25-37
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expresión de conductas positivas, son más propensas,
satisfacen una serie de necesidades psicológicas como
la pertenencia y autonomía. Un resultado importante
está en relación a que las mujeres tienden a puntuar
más alto en conductas asociadas al optimismo y
la satisfacción con su vida, lo que concuerda con
estudios anteriores, donde las mujeres tienden a ser
más optimistas y satisfechas consigo mismas (Salgado,
2009). Los resultados podrían estar explicados también
por la influencia de pautas culturales en la expresión
de emociones, las cuales se transmiten de generación
en generación. En este sentido, los roles culturales
ejercidos por hombres y mujeres, tendrían un papel
importante para la felicidad en la muestra estudiada
(Alarcón & Caycho, 2015).
Desde una perspectiva psicobiológica, ciertas
características diferenciales universales de las mujeres,
como una mayor sensibilidad y vulnerabilidad
relacionadas con el estrógeno y la producción de
progesterona, podrían brindar algún tipo de explicación
(Lippa, 2005). Así, también, se encuentra evidencia
de que mayores niveles de cortisol y menores niveles
de hemoglobina glicosilada (Lindfors & Lundberg,
2002; Ryff, Singer & Love, 2004) están en relación
con mayores niveles de experiencias positivas como
la felicidad. A pesar de la evidencia, algunos autores
(Nydegger, 2004) señalan también que las explicaciones
biológicas para estos resultados diferenciados no
encuentran un adecuado apoyo empírico.
Por otro lado, es importante tener en consideración,
en las diferencias de género de la felicidad, la
participación de factores asociados a las condiciones
de vida de hombres y mujeres (Easterlin, 2002;
Russo & Green 1993). En este sentido, el grado de
desigualdad de género puede tener alguna influencia en
las diferencias de felicidad entre hombres y mujeres, las
cuales deben ser menores en sociedades con igualdad
de oportunidades en comparación con sociedades
donde las oportunidades son menores para las mujeres
(Tesch-Romer, Motel-Klingebiel & Tomasik, 2008). El
Perú, en el 2015, ocupó el puesto 89 dentro del ranking
mundial de equidad de género dentro de un total de
145 países, retrocediendo 44 puestos en comparación
con el año 2014 (World Economic Forum, 2015). De
acuerdo con la hipótesis de la desigualdad de género de
las sociedades, esta situación podría explicar la ausencia
de efecto de las diferencias entre hombres y mujeres en
relación a la felicidad.
Los resultados, en función al sexo, reportados
en el presente estudio no concuerdan con otras
investigaciones previas que no encontraron diferencias
significativas (Argyle, 1990; Diener & Diswas, 2008;
Laca, Verdugo et al., 2005; Seligman, 2011). En un
intento por explicar esto, Diener et al. (1999), señalan
que las mujeres pueden experimentar más intensamente
y al mismo tiempo emociones positivas y negativas, lo
que generaría un equilibrio entre ambos afectos. Lo
anterior sugeriría que nuestros resultados se encuentran
limitados al grupo de edad estudiado.
En relación con la edad, se observa que, en
promedio, las personas de mayor edad tienen más
altas puntuaciones en la EFL que las de menor edad.
En esta línea, Romero (2015), señala que mientras más
edad se tiene, las expresiones de conductas positivas
contribuyen a mejorar las relaciones personales,
además de servir como factor de protección ante
diversos problemas. Por otro lado, Moyano y Ramos
(2007), mencionan que las personas más jóvenes
tienden a disfrutar en menor medida el presente que
las personas mayores.
La anterior se explica debido a que a mayor edad
las personas se sienten más valoradas socialmente,
permitiendo orientar los pensamientos hacia
situaciones de carácter más positivo. Asimismo,
diversos autores (Alarcón, 2001; Carstensen, 1991,
1995; Labovic-Vief & Blanchard-Fields, 1982),
señalan que a mayor edad, las personas regulan mejor
sus emociones, maximizando los afectos positivos y a
minimizando los negativos.
Los resultados anteriores, en relación con el sexo y la
edad son importantes pues algunos estudios (Inglehart,
2002). Las posibles diferencias en las conductas
positivas pueden ser explicadas también gracias a la
interacción entre el sexo y la percepción de bienestar.
34
Caycho, Castilla & Ventura
Actualidades en Psicología, 30(121), 2016, 25-37
En el presente estudio, dado su carácter exploratorio,
se debe reconocer una serie de limitaciones inherentes
al tamaño y representatividad de la muestra, por lo que
los resultados deben interpretarse con precaución. El
empleo de un muestreo por conveniencia disminuye la
capacidad de generalización de los resultados, por lo
que, próximos estudios deberían contar con un número
mayor de participantes provenientes de diferentes
contextos sociales, permitiendo así la replicabilidad
de los resultados aquí descritos. Asimismo, al utilizar
una muestra de jóvenes y adultos, no se tiene total
claridad de si los resultados podrían generalizarse a
otros grupos de edad o para las mismas personas a
medida que envejecen. Además, el utilizar un diseño
transversal impide establecer relaciones causales
entre la felicidad y las variables sociodemográficas
estudiadas. Finalmente, el estudio se realizó con
base en medidas de autoinforme, lo que sugiere que,
métodos multicéntricos podrían mejorar la robustez
de los hallazgos (Diener, 1994).
Una de las principales contribuciones del estudio
radica en que es uno de los pocos, en el contexto
peruano, que evalúan la felicidad y su relación con
variables sociodemográficas desde una perspectiva
psicológica. En conclusión, la existencia de diferencias
significativas de la felicidad entre hombres y mujeres
es de suma importancia tanto en la investigación como
intervención en contextos clínicos y sociales.
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