Resumen

Desde los pasillos y aulas de la Universidad de Costa Rica hasta los hermosos parajes de Talamanca, la autora de este texto narra las anécdotas que ha vivido a lo largo de su carrera académica. La fascinación que sintió por el estudio de las lenguas y su relación con eminentes lingüistas, como Adolfo Constenla y Enrique Margery, la llevaron a realizar trabajos sobre las lenguas chibchas de Costa Rica, en especial sobre el bribri. De esta manera, decidida a conocer más a fondo sobre estas lenguas y sus hablantes, emprende viajes a los territorios bribri, malecu, guaymí y boruca, de los cuales se cuentan experiencias tanto sobre la recolección documental como acerca de aventuras entre las maravillosas personas de estos pueblos. Finalmente, queda expuesto el arduo trabajo que la autora realizó en sus estudios de la tradición oral bribri y se concluye con una pequeña reflexión sobre estas vivencias.