Resumen

La metodología del trabajo de campo implica el aprendizaje de ciertas destrezas que, difícilmente, pueden ser adquiridas en una clase convencional de lingüística. El estudio de las lenguas de comunidades minoritarias conlleva la interacción directa con sus hablantes nativos. Por ello, es importante que un lingüista pueda tener algún acercamiento a esta práctica.  El presente trabajo ofrece un recuento de algunas experiencias del autor en el estudio de la lengua térraba y del inglés criollo de América Central.