Resumen

Comenzar un texto con un título tan debatible como es el de pensar el momento en el cuál se da
el “nacimiento” de una ciencia, en este caso de la arqueología en México, pone de manifiesto la
necesidad de replantear el papel de esta disciplina científica en la historia mexicana, sobre todo
por la utilización que esta disciplina ha tenido por parte del aparato del poder para formular un
discurso de tipo nacionalista, para de esta manera poder pensar el momento en el que “nació”
dicha ciencia en el país. Al hacer una revisión historiográfica respecto a la manera en que se
ha visto la arqueología en México, pude percatarme de la inmensa laguna que sobre el tema
existe en la época denominada porfiriato1, momento clave para dicha disciplina, pues durante
el gobierno de Porfirio Díaz, un poco más de 30 años, se llevaron a cabo los primeros trabajos
arqueológicos con apoyo gubernamental, creándose la primera zona arqueológica en México;
por lo que podemos decir que fue la primera vez que se hizo arqueología mexicana y, sobre
todo, se creó una infraestructura para institucionalizarla. Por ello el objetivo de esta ponencia
es analizar el papel que jugo la arqueología durante el porfiriato, su institucionalización a partir
de la promulgación de leyes de protección de monumentos arqueológicos, de la creación de
la Inspección General de Monumentos Arqueológicos de la República Mexicana, que con el
tiempo desembocaría en le Instituto Nacional de Antropología e Historia; así como el desempeño
de Leopoldo Batres al frente de dicha Inspección.

Palabras clave: desarrollo integrado, historia, estudio de caso, museo arqueológico, conservación de monumentos