Resumen

El objetivo del presente artículo consiste en caracterizar el evento extremo del Mega-Niño costero de 1925-1926 en el sur de América Central a partir de una serie de anomalías geofísicas calculadas mediante los registros meteorológicos de estaciones ubicadas en Costa Rica y Panamá. También, estudiar sus repercusiones en la sociedad costarricense durante la segunda administración de Ricardo Jiménez Oreamuno (1924-1928) a través del análisis documental de fuentes primarias oficiales y hemerográficas. Los hallazgos de este artículo permiten afirmar que este Mega-Niño se manifestó en Costa Rica a través de un incremento en la magnitud del viento alisio, temperaturas superficiales del aire y del océano más cálidas de lo usual y una disminución de las precipitaciones respecto a su valor promedio. Asimismo, que el fenómeno tuvo un impacto social ligado a condiciones de sequía; expresado en plagas de langostas, carestías de agua potable, descensos en los rendimientos de las cosechas y prolongaciones en las actividades de veraneo. También, se dio una afección de vientos fuertes y oleaje alto al comercio de cabotaje en el litoral pacífico, así como daños a infraestructuras costeras y urbanas. Se concluye que estas repercusiones sociales se concentraron a una escala local del país, y fueron moderadas en los distintos sitios de afección.

Palabras clave: Cambios climáticos, Corriente El Niño, precipitación atmosférica, fenómenos cíclicos, aspectos ambientales, desastres naturales