Resumen

El estallido de la burbuja residencial en los Estados Unidos, a principios del 2007, rápidamente afecto al sector financiero no bancario y a los nuevos instrumentos crediticios y de seguros que se habían desarrollado al margen de las regulaciones nacionales e internacionales. Su efecto se propagó al sector bancario y a los países desarrollados haciendo que sus sistemas productivos entraran en recesión. El impacto de la crisis llegó con retardo pero con fuerza a las economías de los países emergentes, y ya para el 2009 se estaba viviendo la primera disminución de la producción mundial desde la II Guerra Mundial y la mayor contracción económica desde la Gran Depresión de 1929. Latinoamérica y el Caribe estaban mejor preparados que en otras ocasiones para enfrentar las dificultades que desde el exterior les llegaron, pero los efectos negativos hacen prever una disminución de la producción y el empleo, y un aumento en la pobreza en 2009. En Costa Rica la crisis afecta principalmente a partir del 2009, y este año la producción es previsible que disminuya. Los países han ejecutado políticas monetarias de defensa de las instituciones financieras más importantes, de promoción de liquidez y de aislamiento de los activos tóxicos, y políticas de expansión fiscal con muy variadas formas y resultados. Se consideran las políticas aplicadas en LAC y en Costa Rica, y las deficiencias en su ejecución.
Palabras clave: Recesión, burbuja habitacional, hipotecas, mercado financero no bancario o paralelo, nuevos instrumentos financieros, activos tóxicos, finanzas internacionales, liquidez, ahorro, inversión, consumo, producción, política monetaria, política fiscal, estímulo, Recession, housing bubble, mortgages, parallel or non-banking financial sector, new financial instruments, toxic assets, international finance, liquidity, savings, investment, consumption, production, monetary policy, fiscal policy, stimulus