Resumen

Todos los pueblos tienen un patrimonio cultural, fruto de su desarrollo histórico. Sin embargo, no todos ellos valoran esa herencia cultural y contribuyen a conservarla. En el presente artículo se pretende dar a conocer de qué manera en las escuelas de Costa Rica se ha abierto un espacio importante para que los niños y niñas reconozcan ese patrimonio y lo aprecien. Algunas experiencias prácticas en el cantón de San Ramón complementan el análisis.