Resumen

El artículo examina dos películas inspiradas por los asesinatos cometidos por Adolfo de Jesús Constanzo, los cuales tuvieron lugar en Matamoros y el Distrito Federal de México en los años 80, más notoriamente en 1989 cuando se sacrificó al estudiante estadounidense Mark Kilroy. Constanzo empleó una mezcla particular y repugnante de las religiones afro-hispanas, santería y palo mayombe para realizar sus asesinatos rituales y controlar a sus seguidores. Los dos largometrajes son Perdita Durango (1997) de Alex de la Iglesia, y Borderland (2007) de Zev Berman.
Palabras clave: cine de la frontera, Alex de la Iglesia, Zev Berman, santería, horror