Resumen

La narrativa del escritor modernista costarricense Lisímaco Chavarría
Palma (1873-1913) es un entramado discursivo que articula tres
orientaciones. La primera tiene que ver con textos de carácter
costumbrista. En esta tendencia se ubican: “Incidentes de don
Pancracio (1901), “Serenata campestre” (1903) y “Dormido” (1905). La
segunda tendencia agrupa textos con referencias intertextuales
clásicas, todos, menos “Omar, el pescador” (1902) publicados en
Nómadas (1905): “Venganza de Isis”, “Triunfo de Cleopatra” y
“Artémida”. La tercera orientación consiste en relecturas bíblicas,
también textos de Nómadas: “Susana”, “El bautista”, “Magdalena”, “El
buen ladrón”, “En Gethsemaní” y “En el tabor”.
En este artículo se estudian estos tres caminos de la narrativa escrita
por Lisímaco Chavarría. En primer lugar, se presta atención a los
relatos costumbristas y a sus preocupaciones estéticas e ideológicas,
para, posteriormente, analizar las representaciones orientalistas del
segundo grupo de relatos. En este nivel, se da cuenta de las fuentes de tales discursos y
de sus reelaboraciones de personajes y acontecimientos históricos. Finalmente, se
consideran los cuentos que efectúan relecturas de pasajes y personajes bíblicos, para
enfatizar dos vertientes: una que se distancia del texto original para amplificar, mediante
la erotización, la imagen de la mujer; y otra que se apega más al modelo sagrado con el
fin de insistir en el paradigma moral de dicho texto.

Palabras clave: literatura costarricense, modernismo, narrativa breve, Lisímaco Chavarría Palma