Resumen

En la descripción de la comunidad ideal, que constituye la única forma de vida que Platón considera
recta y buena, se observa la existencia de tres estamentos naturales, que responden a razas y están
representados por metales (el hierro o el bronce, la plata y el oro). No deja de llamar la atención el hecho
de que Platón haya elegido a estos materiales que, de hecho, funcionaban en la realidad de la polis como
formas dinerarias. En efecto, algunas de las más antiguas alusiones al llamado “mito de las razas” se
encuentran en Hesíodo, Píndaro y Heródoto, y en los tres casos el oro es vinculado con formas de nobleza o
aristocracia.

En este texto, se analizan las relaciones y tensiones entre este mito y ciertos usos de la moneda en Grecia (echando mano también de Aristófanes y su crítica a la democracia ateniense), para pensar a la Ley deGresham de la economía (que reza que el dinero de menor valor es utilizado y el de mayor valor, acumulado) como una expresión moderna de aquella fórmula mitológica.

Palabras clave: mito, política, economía, ley