Cuadernos Inter.c.a.mbio sobre Centroamérica y el Caribe

Vol. 19, No. 1, enero-junio, 2022

Carlos Sandoval García. Centroamérica desgarrada. Demandas y expectativas de jóvenes residentes en colonias empobrecidas. Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina: CLACSO, 2020

Reseñas (sección no arbitrada)

Carlos Sandoval García. Centroamérica desgarrada. Demandas y expectativas de jóvenes residentes en colonias empobrecidas. Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina: CLACSO, 2020

Patricia Alvarenga Venutolo *
Universidad Nacional, Heredia, Costa Rica

Carlos Sandoval García. Centroamérica desgarrada. Demandas y expectativas de jóvenes residentes en colonias empobrecidas. Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina: CLACSO, 2020

Cuadernos Inter.c.a.mbio sobre Centroamérica y el Caribe, vol. 19, núm. 1, e48148, 2022

Universidad de Costa Rica

Sandoval García Carlos. Centroamérica desgarrada. Demandas y expectativas de jóvenes residentes en colonias empobrecidas. 2020. Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina. CLACSO. 155pp.

Centroamérica desgarrada es un original intento por acercarnos a espacios geográficos estigmatizados por la violencia y la pobreza. Su autor se centra en el estudio de la juventud en cinco populosas colonias capitalinas: El Limón en Ciudad Guatemala, Nueva Capital en Tegucigalpa, Popotlán en San Salvador, Jorge Dimitrov en Managua y La Carpio en San José. En estos espacios la violencia que deviene de la estructura económica y del mundo simbólico, se interseca con aquella que se expresa en el seno de las colectividades dañando y destruyendo los cuerpos de sus integrantes. El autor, explorando las demandas y expectativas de una juventud inmersa en este mundo hostil, donde los caminos parecen truncados, abre horizontes de esperanza en esta Centroamérica desgarrada.

Se trata de una obra novedosa en varias direcciones. En primer lugar, esta tiene la virtud de trascender el espacio nacional para ofrecer una visión de conjunto de universos sociales donde impera la exclusión en el istmo. Esta mirada regional, tan poco usual en un mundo académico que ha privilegiado espacios concentrados al interior de cada Estado, no se realiza desde los cómodos asientos de bibliotecas y archivos ni tampoco en los amables y seguros –o al menos, que ofrecen una sensación de seguridad– espacios urbanos. El autor se involucra en la vida de las cinco colonias en las cuales, con la excepción de La Carpio, profusamente explorada en años previos, debe enfrentarse a espacios desconocidos donde la violencia adquiere sus propias dinámicas. Sin embargo, Sandoval nos asegura que convivió en cada uno de estos espacios “en viviendas y con familias de las colonias” (Sandoval, 2020, p. XIV). En alguna forma esta experiencia personal del autor implícitamente contribuye a destruir los estereotipos que presentan a estas comunidades como esencialmente violentas.

Sin embargo, Sandoval no se limitó a estudiar a sus habitantes, los involucró como actores en el proceso investigativo. En cada colonia, fueron realizadas 300 encuestas, las cuales demandaron la participación de alrededor de un par de decenas de asistentes en cada uno de los poblados. El autor se propone quebrar la dicotomía entre el estudio cuantitativo orientado a los datos estadísticos tradicionales, ensayados en estudios fundamentalmente causales, y el estudio cualitativo, abocado a la interpretación simbólica, al estudio de las dimensiones subjetivas. Este trabajo acude a la cuantificación para explorar precisamente dichas dimensiones, haciendo posible el estudio comparativo.

Centroamérica desgarrada rompe con las tradicionales narrativas de las investigaciones sociales. Si bien el autor no renuncia a la explicación de los procesos que contextualizan su trabajo, privilegia textualidades que nos ubican en la experiencia de estos. Utilizando viñetas, nos conduce del terreno analítico al vivencial, de los procesos cognitivos que permiten comprender las experiencias de esos otros ubicándonos en sus propias sensibilidades, en sus estrategias de autoafirmación, de resistencia frente a un mundo que parece dispuesto a eliminarles simbólicamente. El autor acude a De Sousa Santos, quien refiere a las “experiencias desperdiciadas”, experiencias que no llegan a conocerse, que no forman parte de nuestro repertorio de saberes, porque el sistema hegemónico en sus múltiples ramificaciones, les excluye del poder de autorepresentación. De acuerdo con Sandoval, “traducir experiencias en narrativas socialmente compartidas es uno de los retos políticos más importantes en contextos de exclusión social” (2020, p. 13). El libro intenta validar tales experiencias tanto abriendo espacios a las narrativas de los propios protagonistas de este drama, como dirigiendo el estudio cuantitativo hacia las dimensiones subjetivas. “Percepción” es una palabra importante en esta investigación. Las 1 500 encuestas se proponen observar desde dentro la percepción del miedo, de la desigualdad social, así como el sentido otorgado al mundo relacional.

Pero también en las viñetas se cuelan, de vez en cuando, otras experiencias que normalmente quedan invisibilizadas: aquellas que vive el investigador en esta compleja aventura de elaboración de saberes sobre nuestra región. En el aeropuerto de Tegucigalpa, su extraño equipaje mueve a los funcionarios a someterle a una reinspección. Algo sospechoso les parecía se escondía en las miles de páginas impresas para la realización de las entrevistas. ¿Buscaban droga o tendrían acaso la intuición de que de entre esas páginas podría asomar alguna posibilidad de subversión del orden?

También, a través del uso de las viñetas, el libro nos ofrece el escalofriante panorama político de la región, donde el sueño democrático de los años noventa se ha transformado en la pesadilla de la rampante corrupción, de la delincuencia instalada cómodamente en el seno mismo del poder, de la absoluta debilidad institucional para responder a los retos del mundo social, de un sistema político que deja “a la intemperie” a las mayorías que alega representar. Estas no solo carecen de derechos sino también de recursos para hacerles valer. La incapacidad de las movilizaciones ciudadanas para detener las tendencias autoritarias actuales da cuenta de ello. Élites gobernantes de espaldas a un mundo subalterno que no ha encontrado espacios para desarrollarse en el espectro ciudadano y que recurre a aquellas pocas posibilidades que la vida pública le ofrece para sobrevivir emocional y materialmente. He ahí el contexto, señala Sandoval, en el que las iglesias se erigen como protagonistas de la vida social de las poblaciones estudiadas, ofreciendo a sus creyentes pequeños, mas significativos, apoyos; eso sí, sin dejar de reproducir las siniestras dinámicas del poder que rige el Estado.

El deseo de emigrar a Estados Unidos aparece en la primera página como el detonante de la obra y se manifiesta a través del texto como un imaginario movilizador, capaz de dotar de sentido vidas con estrechas posibilidades de transformación por parte de sus propios poseedores. En el tren llamado “La Bestia” reside un posible horizonte de futuro que puede ser más tenebroso que la muerte misma en plena juventud, pero para aquellos que sobreviven sorteando los peligros del intrépido viaje, se abre la posibilidad de construir su propia vida. En las páginas de este libro vamos visibilizando esas vidas entrampadas, cuya voluntad de cambio no encuentra sostenes en la derruida institucionalidad del Estado-nación, pero tampoco los avizora en nuevas opciones de lo político. Ya se apostó a la revolución, a la derecha, al centro, a la izquierda alineada a la democracia, y los resultados no han ofrecido alternativas para superar el entrampamiento.

Constata la investigación que esta juventud explorada ha internalizado un imaginario familiar en el que se impone un poder vertical inconmovible, imaginario que también se nutre de esa sensación generalizada de impotencia para transformar el mundo social existente. Este, en alguna forma, sustenta las relaciones de obediencia y sumisión en el mundo religioso y, en la actualidad, peligrosamente, puede encontrarse alimentando el discurso autoritario que, si bien aún no es predominante en las colonias estudiadas, ha venido ganando espacios significativos.

Pese a ello, el autor avizora potencialidades de creación de un nuevo discurso político desde el interior mismo de estas colectividades. En ese sentimiento bastante generalizado de que la sociedad actual se construye a partir de una profunda desigualdad, encuentra un hilo discursivo que podría conducir a propuestas de cambio social, ausentes por igual en la oferta política de la derecha y de la izquierda. En esta forma sitúa las esperanzas de futuro para las jóvenes generaciones en su empoderamiento a partir de una acción política que les permita percibir los diversos espacios públicos de convivencia como espacios abiertos a la transformación. También quisiera llamar la atención en torno a otro posible hilo discursivo que puede generar nuevos dinamismos en el terreno de la política. Indagando en el concepto de poder, el autor encuentra que un número –no mayoritario pero significativo– de pobladores conciben el poder más allá de la verticalidad autoritaria, como espacio de acción para construir y, por ende, para transformar la realidad vivida. Se trata, de acuerdo con el autor, de “dimensiones productivas del poder” (Sandoval, 2020, p. 78), dimensiones que introducen ambivalencias en la obediencia al poder religioso y familiar, pues la creación no es posible sin espacios de libertad.

En síntesis, este importante libro surge de una excepcional visión de conjunto de la sociedad centroamericana para ofrecer una perspectiva desde dentro de las populosas colonias capitalinas en las que prevalece la exclusión social. Revirtiendo el uso convencional del método de la encuesta, dirigido al estudio de las “condiciones objetivas” de las poblaciones, Sandoval construye un complejo cuestionario que constituirá el instrumento fundamental de esta investigación llamada a develar esa dimensión de las subjetividades, a partir de una mirada que, sin dejar de ser motivada por el sujeto generador de la reflexión, surge del seno de la experiencia misma de los protagonistas de esta historia. En ese futuro ensombrecido inhibidor de la acción social, advierte algunos destellos luminosos que podrían conducir a transformaciones subjetivas en la dimensión política. El texto nos invita a indagar en esas posibles rutas de acción, hilos que pueden ser hilvanados para la construcción de una nueva política democrática. Entonces esas “experiencias desperdiciadas” podrán transformarse en “experiencias productivas”.

Referencias

Sandoval García, Carlos. (2020). Centroamérica desgarrada. Demandas y expectativas de jóvenes residentes en colonias empobrecidas. Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina: CLACSO. Recuperado de https://repositorio.iis.ucr.ac.cr/bitstream/handle/123456789/732/CENTROAMERICA%20DESGARRADA.pdf?sequence=1&isAllowed=y

Sandoval García, Carlos. (2020). Centroamérica desgarrada: demandas y expectativas de jóvenes residentes en colonias empobrecidas. San José, Costa Rica: Lara Segura & Asociados.

Notas de autora

* Costarricense. Doctora en Historia por la Universidad de Winsconsin, Madison, Wisconsin, Estados Unidos. Académica de la Escuela de Historia, Universidad Nacional, Heredia, Costa Rica. Correo electrónico: patriciaalvarengavenutolo@gmail.com ORCID: https://orcid.org/0000-0002-2484-4748
HTML generado a partir de XML-JATS4R por