Nutrición Animal Tropical
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Nutrición Animal Tropical 18 (2): 134-167 ISSN: 2215-3527/ 2024
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cambia en el aporte de monoinsaturados (AGMI), donde se observa mayor composición en ambos
AB con respecto a las vísceras. Algunos autores (Florek et al., 2012; Toldrá et al., 2016) reportan
mayores concentraciones de AGPI para ambas vísceras con respecto a las encontradas en el presente
estudio, particularmente para el corazón. En el caso del DHA (C22:6), el alimento para guppy tiene
mayor aporte respecto a las demás materias primas del ensayo, lo que podría tener relación con los
ingredientes de este alimento; como la harina de krill, la cual es rica en n-3, específicamente DHA
(Xie et al., 2017).
En cuanto a la composición de ácidos grasos, se debe considerar que, según el origen, la edad, el
estado fisiológico, la alimentación y demás factores de los animales, la composición de estos en las
vísceras podría variar (Alfaia et al., 2017; Ludwiczak et al., 2020). Además, al desconocerse el origen
exacto y características de los animales cuyas vísceras fueron utilizadas en el presente estudio, se
hace imposible definir de dónde surgen estas variaciones. Sin embargo, al considerar algunos de los
AGPI más críticos para el desarrollo, la reproducción y muchas funciones fisiológicas de los peces
[como el EPA y el DHA (Jobling, 2016)], se observó que, tanto el AB de guppy (0,078%) como el riñón
(0,085%), presentaron contenido suficiente de EPA + DHA para cubrir los requerimientos de muchos
peces omnívoros (≈0,08%) (IAFFD, 2023). En contraposición, el AB de tilapia (0,025%) y el corazón
(0,018%) presentan valores menores de estos AGPI.
Moore et al. (2015) argumentan que el corazón es un órgano con la mayor concentración de fibra
cruda debido al tejido fibroso y seroso del epicardio; un tejido más fuerte muscularmente en relación
con el riñón, el cual es más blando.
Tanto el corazón como el riñón presentan bajos contenidos de Ca (0,03%-0,09%), pero los de fósforo
adecuados (0,96%-1,03%) para los requerimientos de peces omnívoros como
P. reticulata
(IAFFD,
2023). Sin embargo, según Velasco y Gutiérrez (2019), la suplementación de P suele ser más crítica
porque los peces obtienen el Ca de los componentes del agua.
Estudios de dietas con inclusiones de diferentes proteínas vegetales presentaron un SGR promedio
de 4,69% (Nishshanka et al., 2022), el cual es mayor a los encontrados en este experimento, donde
se encuentran valores de SGR general de 2,04%, aproximadamente (Cuadro 4). Estas diferencias no
se pueden atribuir a diferencias nutricionales, ya que las dietas basadas en proteínas vegetales