Resumen

Las relaciones entre Poesía y Música están en el origen mismo de la conformación del género de la lírica. El carácter delectable y los efectos sugestivos del lenguaje en la asociación entre belleza y ornamentación de la palabra dan paso a relaciones de correspondencia, cuando la Poesía plantea relaciones intertextuales o intersemióticas con la música.
Desde las teorías estéticas del Romanticismo, estas correspondencias conducen a la teoría expresiva del lenguaje poético y, para ello, el poeta debe privilegiar el proceso psicológico-perceptivo, cuando la música se convierte en forma “simbólica” y “trascendente”, tanto el énfasis en el efecto compositivo-estructural así como en la estructura del poema, con el fin de que las correspondencias sean palpables y analizables. El corpus del artículo es Azarías H. Pallais y su libro Caminos (1925), en donde la sección “Los caminos del crepúsculo” retoma la oración del ángelus desde el ritual de las vísperas con el canto gregoriano; Ernesto Cardenal y sus Salmos (1964), específicamente el “Salmo 150”, que cierra con explosión musical y cósmica, al remitir al finale de la Quinta Sinfonía de Beethoven; y Fánor Téllez, con su poemario Oficio de amarte (1999), en donde realiza un elogio y una alabanza al trovador y a su concepción de la lira amatoria en “La canción por ti encendida”.
Palabras clave: poesía nicaragüense, relaciones y correspondencias entre poesía y música, Azarías H. Pallais, Ernesto Cardenal y Fánor Téllez