
Siany Morales Bejarano • Formas de solidaridad con Nicaragua desde Costa Rica en el siglo XX: variaciones en la... 99
La directiva estuvo integrada por Jacobo Jaén, presidente; Francisco Ibarra
Mayorga, vicepresidente; Miguel Ibarra, secretario; Alfredo Jiménez, prosecretario;
Miguel Guevara, tesorero; Justo M. Cuadra, scal, y como vocales: Alberto Cárdenas,
Rosendo Correa, Ascensión López, y los hermanos Enrique y Juan Rafael Herradora
(La conferencia de mañana en el Teatro Latino, que dictará el Dr. Francisco Ibarra
Mayorga, 1947). A esta iniciativa se sumaron otros políticos, diplomáticos, abogados y
docentes, algunos vinculados a la Liga Nacional de Nicas (Ultimas resoluciones de la
Liga Nacional de Nicas, 1923)4.
Una de sus primeras acciones fue crear una caja de ahorros para “ayudar a aque-
llos colonos que caigan en desgracia y para sufragar los gastos que sean necesarios para
esta campaña en favor de la patria” (Comité Pro-Nicaragua. Acuerdos tomados anoche,
1923 p. 6). Esta solidaridad coincide con lo planteado por Taylor (2014), en tanto apeló a
identidades compartidas (nicaragüenses residentes en Costa Rica), pero también tiene un
componente humanitario y político, al buscar una salida consensuada.
El Comité también decidió fundar un periódico o revista dedicada a la cultura nica-
ragüense y celebrar con gran pompa las estas nacionales de Nicaragua en Costa Rica,
especialmente el 15 de setiembre. Además, facilitó a los periódicos el folleto “Nicaragua
ante el pueblo de Centro América y la labor del Comité Pro Nicaragua” (Importante Folleto,
1923, p. 3). Así, una problemática nacional se enmarcó dentro de un contexto regional.
La prensa no ofrece más detalles sobre las actividades del Comité, salvo la reco-
lección de fondos y prendas de vestir para enviar a Nicaragua. No es hasta agosto de 1925
que se reporta el entusiasmo de los centroamericanos, sobre todo de los nicaragüenses,
por una manifestación Pro-Nicaragua organizada en San José por la salida de los marines
del territorio nicaragüense (La reunión Pro-Nicaragua, 1925).
De acuerdo con la noticia, una carroza alegórica se desplazó por varios puntos de
la capital (San José) hasta el Parque Morazán donde Justo H. Cuadra, Esmeralda Rizo,
Ernesto Barahona, Julio Padilla, Rodolfo Espinosa y el General Volio se dirigieron a
la población (La manifestación pro-Nicaragua, 1925). Dos años después, la algarabía
dio paso a la preocupación cuando el grupo anunció que retornaría al análisis de la
situación en Nicaragua, debido a que se había agudizado (El domingo habrá un gran
mitin Pro Nicaragua, 1927).
La referencia a la presencia del General Volio en La manifestación pro-Nica-
ragua (1925), parece aludir al militar, religioso y político costarricense, quien, ante la
guerra civil en Nicaragua e inminente intervención estadounidense, se unió en 1912
a un grupo de nicaragüenses residentes en Costa Rica para regresar y luchar contra
el invasor (Rodríguez, 1982). Este apoyo, junto con su participación en las activi-
dades de 1927, evidencia acciones solidarias de costarricenses con las preocupa-
ciones de los residentes nicaragüenses.
Según Carr (2014), el movimiento de solidaridad con la lucha de Sandino
(entre 1927 y 1933) fue la primera campaña antiimperialista moderna y en red en
América Latina. Involucró a diversos actores que utilizaron revistas, partidos y orga-
nizaciones transnacionales, algunas ligadas a la Comintern, para difundir su causa