Resumen

El placer de diseñar, el placer de compartir una idea, el placer de transmitir y transmitirse, permite a los arquitectos mediante el diseño encontrar la forma de comunicarnos, proponer, solucionar y encontrar para el usuario la respuesta requerida, y gestarle el placer de vivir y convivir, en el sitio que nos ha encomendado diseñar, a través del manejo de las tres dimensiones para producir los espacios idóneos, en procura de solucionar las necesidades de cada usuario.