Resumen

El artículo pretende contribuir a la comprensión de los factores que vinculan al autismo con el diseño del entorno construido. Por un lado, plantea que algunas particularidades no sociales del autismo como la insistencia en la identidad, la fuerte coherencia local y las habilidades de sistematización intervienen en la manera de conocer el entorno construido. Por otro lado, propone que estas mismas particularidades pueden servir de base conceptual en la ideación de edificios y entornos que sean fácilmente comprensibles por las personas con autismo. En el texto, estos argumentos se desarrollan en tres partes. La primera, define la cognición espacial desde el marco de la Psicología Ambiental como el proceso mental que le permite al ser humano conocer y comprender el espacio físico. La segunda, expone
las particularidades cognitivas del autismo antes mencionadas, a partir de las teorías que han tratado de
explicarlas: la débil coherencia global, la disfunción ejecutiva y la hipersistematización. Y la tercera parte,
propone un tipo de organización espacial y formal que podría responder a las habilidades de memoria,
atención al detalle y sistematización. Esta propuesta sugiere que las personas con autismo serían  capaces de reconocer el sistema que subyace en un entorno físico estructurado a partir de elementos y leyes de organización simples y evidentes y que, por consiguiente, podrían comprender su estructura general y asociar la disposición de sus espacios y recorridos con una secuencia de actividades preestablecida.

Palabras clave: arquitectura, autismo, cognición espacial, medio ambiente, sitematización