Rev. Filosofía Univ. Costa Rica, LXIV (170) Setiembre-Diciembre 2025 / ISSN: 0034-8252 / EISSN: 2215-5589

Diana Barquero Pérez

Aparición

(registro de foto-performance en plantación de piña,
fotografía impresa en papel fotográfico,
12mils - 230 g/m2, sin montura, 20 × 30 pulgadas. 2024.)

Por Rocío Zamora-Sauma

Este número contiene la reseña bibliográfica realizada por Yuliana Hidalgo Aguilera sobre la obra de Constantino Láscaris-Comneno Micolaw (Zaragoza, 1923 – San José, 1979). A partir de una búsqueda y catalogación rigurosa, la autora refiere más de tres décadas de trabajo del filósofo de origen español radicado en Costa Rica. Reúne las publicaciones aparecidas desde 1943, a través de repositorios nacionales e internacionales, señalando al mismo tiempo algunos vacíos en la documentación. Este catálogo constituye una herramienta bibliográfica de referencia. Representa una valiosa contribución al estudio y la difusión del pensamiento filosófico de Constantino Láscaris, así como a la reflexión filosófica en Costa Rica y Centroamérica.

El filósofo Alexander Jiménez Matarrita (2003), uno de los estudiosos más importantes de la filosofía costarricense, señala que Láscaris-Comneno fue invitado a incorporarse a la Universidad de Costa Rica en 1955. A partir de entonces, y durante más de dos décadas, se convirtió en una figura protagónica en la transformación del panorama intelectual del país. El aporte de Láscaris al debate intelectual consistió en un giro que abrió nuevas formas de pensar lo costarricense desde la filosofía. Esta reorientación de la mirada hacia la comprensión de la realidad circundante se plasmó en sus textos, conferencias e intervenciones públicas, como lo muestra la reseña bibliográfica de Yuliana Hidalgo. Uno de ellos, El costarricense, publicado en 1975, se ha convertido en un texto de referencia ineludible.

Asimismo, Jiménez advierte que el debate sobre la identidad nacional y las versiones idílicas y acríticas se asentaron en el horizonte teórico entre las décadas de los años cincuenta y sesenta. En este contexto, la reflexión de Láscaris se distinguió por situar el carácter histórico y diferenciado de la vida social. Es a partir de esta diferencia que hemos elegido la portada de este número: Aparición (2024), de la artista visual costarricense Diana Barquero Pérez. Se trata de un registro de foto-performance realizado en una plantación de piña en el sur del territorio costarricense.

Barquero Pérez ha centrado su trabajo en la investigación de las relaciones entre los materiales, los territorios y las formas de representación del paisaje desde hace más de una década. Su obra dialoga de manera indirecta con la preocupación que Láscaris formuló décadas atrás: cómo definir lo costarricense desde su complejidad histórica, sus contradicciones internas y sus bordes menos visibles. Así como Láscaris propuso una mirada crítica frente a los discursos homogenizantes de la identidad nacional, la artista cuestiona los marcos desde los cuales se construye el territorio y lo que se considera representable dentro de él. Esta conexión nos permite referir debates más amplios en torno a la construcción simbólica de lo nacional, como los planteados por Benedict Anderson sobre las comunidades imaginadas, aunque ahora dentro de un registro mucho más extenso que excede las concepciones de lo humano.

En su trabajo, las líneas divisorias entre lo humano y lo no humano son problematizadas al seno de un discurso más amplio sobre los límites y la frontera. Su investigación visual ha construido una sólida base de problemáticas teóricas y estéticas en torno al Humedal Nacional Térraba Sierpe, una zona protegida donde se ubica el manglar más grande de Centroamérica. Retoma el concepto de hidropaisaje, propuesto por Erik Swyngedouw, a partir del uso que hace Soledad Castro-Vargas (2025) en su lectura del humedal. Este concepto desafía las fronteras entre naturaleza y sociedad, así como las performatividades que produce. En las visitas a estas regiones junto a Soledad Castro-Vargas, el trabajo visual rompe también con las formas tradicionales de colaboración entre ciencia y arte. Este diálogo con el concepto de frontera permite plantear preguntas que alimentan también el discurso filosófico: «¿Cómo demarcar un borde o frontera en un espacio inherentemente acuático? ¿De qué forma es afectado un cuerpo fluido, como el del humedal, por divisiones espaciales humanas?» (Barquero Pérez 2024, 462).

Desde un enfoque estético centrado en el agua, la investigadora visual se pregunta cómo afectan las divisiones espaciales impuestas a un entorno fluido como el humedal y de qué modo estas prácticas de ordenamiento territorial impactan la relación entre cuerpo, paisaje, narrativas y visualidad. Ambas preguntas señalan la problemática de los límites de un territorio, así como las consecuencias sobre cómo lo que ocurre en una zona delimitada por la administración estatal o por títulos de propiedad puede afectar otros espacios y tiempos.

En esta vía, Barquero Pérez propone pensar desde las mixturas y los desbordes con el objetivo de prestar atención a las formas en que se vinculan los distintos seres. Con ello, desestabiliza las separaciones dicotómicas y revela formas fantasmagóricas en que los cuerpos actúan en otros espacios y tiempos, en conexión con la idea de violencia lenta propuesta por Rob Nixon.

Su aproximación al Humedal Nacional Térraba Sierpe y a los procesos extractivistas en el cultivo de la piña en Costa Rica subraya además los efectos de la intervención humana con agroquímicos. La exposición realizada en La Salita Temporal (Abra Espacio, San José, 2024) Sólo la dosis hace el veneno, de la cual proviene la imagen de portada, da continuidad a la indagación sobre la violencia lenta vinculada al monocultivo de piña en Costa Rica. Esta exposición traza un vínculo entre la toxicidad contemporánea del monocultivo y las raíces coloniales del deseo por la piña. A través de la figura del insecto picudo (Metamasius dimidiatipennis), considerado una plaga, la artista visibiliza los imaginarios monstruosos generados desde la otredad colonial y los desequilibrios propios de entornos artificiales y empobrecidos en biodiversidad.

La reflexión en torno al agua como medio epistémico también atraviesa otros textos de este número. Oriol Batalla propone una introducción a las humanidades azules, en las que el pensamiento acuático reformula los vínculos entre materialismo histórico y nuevos materialismos, de cara a la emergencia ecológica. Su noción de materialidades corrosivas y su propuesta de un hidro-realismo coinciden con las preocupaciones que plantea Diana Barquero sobre las formas en que los cuerpos de agua desbordan las lógicas de ordenamiento territorial. A partir de esta resonancia, los demás artículos abordan preguntas vinculadas principalmente a la filosofía del siglo XX. Federico Frontán Núñez examina el lugar del nihilismo, la tragedia y la utopía al debate postsecular, con una lectura crítica desde la teología de la liberación. Luis Pablo López-Ríos indaga en la afinidad teórica entre Lacan y Althusser. Jorge Eduardo Suárez Gómez ofrece una lectura del pensamiento de Walter Benjamin sobre la memoria, la historia y la política mesiánica. Mauricio Vargas Abarca revisa el determinismo en la filosofía de David Hume desde una perspectiva naturalista, cuestionando su asociación con un escepticismo radical. David Esteban Zuluaga Mesa presenta una aproximación a la semiótica de la cultura de Yuri Lotman a través del análisis de su libro álbum Artesano de palabras. En la sección de Crónica, contamos con el texto ampliado de la conferencia impartida por Javier Sigüenza sobre la obra y el legado crítico de Bolívar Echeverría. Le sigue el discurso pronunciado por Echeverría al recibir el nombramiento de profesor emérito en la UNAM. Finalmente, este número cierra con la recensión de Emmanuel Chaput sobre el libro de Kaveh Boveiri, Marxian Totality: Inverting Hegel to Expound Worldly Matters.

Los textos aquí reunidos abren una constelación de problemas filosóficos, estéticos y políticos que solicitan pensar críticamente las condiciones materiales, simbólicas y epistémicas de nuestro presente.

Referencias:

Barquero Pérez, Diana. 2024. «Si crees que puedes tomarme, piénsalo de nuevo: una mirada artística al paisaje acuático del Humedal Nacional TérrabaSierpe en Costa Rica». La Escuela Journal, no. 1. https://laescuela.art/es/campus/library/journal/si-crees-que-puedes-tomarme-piensalo-de-nuevo-mirada-artistica-paisaje-acuatico-humedal-terraba-sierpe-costa-rica-diana-barquero

Castro-Vargas, Soledad. 2025. «Thinking within and beyond the Plantation: The Making of a Waterscape in Costa Rica». The Journal of Peasant Studies 52, no. 5: 951–977. https://doi.org/10.1080/03066150.2025.2452384

Jiménez Matarrita, Alexander. 2003. «Constantino Láscaris en Costa Rica, Costa Rica en Constantino Láscaris». Praxis, no. 55: 11-19.