Revista humanidades
ISSN: 2215-3934
humanidades@ucr.ac.cr
Universidad de Costa Rica
San José, Costa Rica
DOI 10.15517/h.v16i1.1238
Esta obra está bajo una licencia Creative Commons
Reconocimiento-No comercial-Sin Obra Derivada
Comprometerse con lo desconocido. A propósito del libro Anatomías
del pasado. Sobre la historiografía del cuerpo en Costa Rica (2024), de
Dennis Arias Mora
Engaging with the Unknown: On the Book Anatomías del pasado. So-
bre la historiografía del cuerpo en Costa Rica (2024), by
Dennis Arias Mora
Comprometer-se com o desconhecido: A propósito do livro Anatomías
del pasado. Sobre la historiografía del cuerpo en Costa Rica (2024), de
Dennis Arias Mora
Paula Sequeira Rovira
02
Galería Abierta: Reseñas
Revista humanidades, 2026 (Enero-Junio), Vol. 16, Núm. 1, E1238
Comprometerse con lo desconocido. A propósito del libro Ana-
tomías del pasado. Sobre la historiografía del cuerpo en Costa Rica
(2024), de Dennis Arias Mora
Engaging with the Unknown: On the Book Anatomías del pasado. Sobre
la historiografía del cuerpo en Costa Rica (2024), by Dennis Arias Mora
Comprometer-se com o desconhecido: Anatomías del pasado. Sobre la
historiografía del cuerpo en Costa Rica (2024), de Dennis Arias Mora
Paula Sequeira Rovira
1
Instituto de Estudios de la Mujer, Universidad Nacional de Costa Rica
Heredia, Costa Rica
paula.sequeira.rovira@una.ac.cr
https://orcid.org/0000-0002-3281-0572
Fecha de recepción: 24 de agosto de 2025
Fecha de aprobación: 2 de diciembre de 2025
Pensar en la historia de lo corporal puede parecer un reto pesado y hasta abrumador. El de-
safío se vuelve mucho más signicativo al entender que el cuerpo, en singular, no existe como un
todo unitario, homogéneo ni universal. Debido a que las personas son miradas en sus contextos
mediante una diversidad de valoraciones que dependen de visiones que les preceden, la labor del
profesional en Ciencias Sociales, que se interese por este tema, se compromete con la necesidad de
1
Máster en Estudios de la Mujer, Universidad Nacional de Costa Rica y Universidad de Costa Rica, Costa Rica.
03
Paula Sequeira Rovira
Revista humanidades, 2026 (Enero-Junio), Vol. 16, Núm. 1, E1238
una contemplación amplia de múltiples realidades para hacerse preguntas innovadoras e incómo-
das. El libro Anatomías del pasado. Sobre la historiografía del cuerpo en Costa Rica, de Dennis Arias
Mora (2024), doctor en Historia, lleva, a quien lo lee, a mirar estas huellas pretéritas como quien
se deja instruir por un cientíco apasionado que aprende a dictaminar un escenario complejo.
En este caso, aunque se hable de una anatomía, lo que el autor está tratando de hacer no es,
por supuesto, el acto de diseccionar, en un sentido de cortar y separar la carne de un organismo,
sino de inspeccionar los retazos de fracciones heterogéneas de ese pasado que llevamos en nues-
tras espaldas por efecto de construcciones culturales muy variadas. Adicionando a la discusión
y vinculándolo con lo anterior, su trabajo investigativo no es similar al acto que se hace sobre
una entidad individual a la que hay que examinar, sino, más bien, es la labor que se realiza sobre
numerosas piezas de sistemas interrelacionados de un conocimiento antiguo, pero que no está
prescrito. De esta manera, uno de los aciertos del documento en cuestión es que logra traducir en
lenguaje sugestivo y profesional un conjunto de hallazgos investigativos que se han producido
sobre esta materia en Costa Rica a lo largo de varias décadas.
Su libro, publicado por Editorial Arlekín, se divide en tres capítulos. El primero de ellos, ti-
tulado “El asomo incipiente de los cuerpos”, intenta proponer una base teórica de trabajos pio-
neros en la historiografía de lo corporal, muy vinculados a profesionales en Historia, que dieron
pistas en sus investigaciones sobre diversas aristas en esta materia. Se trata de estudios que estu-
vieron interesados por la inuencia de la medicina, del control epidemiológico, de la patologiza-
ción, de la inspección de cuerpos vulnerables y de la creación de ciertos sujetos sospechosos por su
supuesta capacidad de contagio sobre la población. En esas disertaciones pioneras que rescata el
autor, es relevante advertir una tendencia por interesarse en esta materia, no en un sentido com-
pletamente general, sino proponiendo, a su vez, aspectos que se dejaron atraer por la contempla-
ción de categorías como el sexo, la etnia, el género o la clase social.
El segundo capítulo lleva el título de “Cambios en la anatomía historiográca” y propone
una delimitación de una cantidad de investigaciones que fueron modicando y ampliando ten-
dencias de análisis precursoras, así como las fuentes desde donde el autor obtuvo el corpus teórico
del que se desprende su estudio. Se sugieren importantes inuencias en este campo, entre las
que destaca el aporte del feminismo, de la teoría de género, así como las propuestas reexivas
del lósofo francés Michel Foucault. De esta manera, se esperaría que el análisis de muchos de
estos textos trascienda la mirada androcéntrica que homogeneiza y, además, apoya visiones en
las que la sexualidad y el cuerpo son situaciones contextuales mediadas por diferentes formas
de poder. Más allá de esto, bajo estas lógicas, sería también esperable resistir a pensar en lo cor-
poral como una entidad esencial, inerte y aburrida: “Siempre es útil comprender el carácter his-
tóricamente contingente de las cosas, ver cómo y por qué las cosas han llegado a ser como son”
(Foucault, 2016, p. 192).
04
Paula Sequeira Rovira
Revista humanidades, 2026 (Enero-Junio), Vol. 16, Núm. 1, E1238
El tercer capítulo del libro es el más extenso y fue bautizado como “La historiografía del
cuerpo y los cuerpos de la historia”. Aquí se explicitan las modicaciones que ha sufrido este tipo
de estudios al dejar de pensar lo corporal como “un elemento lateral, para pasar a tener mayor
centralidad en el análisis de las investigaciones” (Arias Mora, 2024, p. 47). Así, esta temática se
convierte en un actor protagónico de una serie variada de miradas que buscan inspeccionarlo para
profundizar en su escrutinio. El volumen de trabajos que se han realizado en esta materia ha sido
tan amplio que el autor resuelve dividir esta fase analítica en cuatro grandes áreas temáticas, las
cuales son: la sexualidad, el estudio de las identidades, los padecimientos y las performatividades;
ya que estas clasicaciones se convierten en una herramienta de categorización de la información,
y no tanto en un campo con separaciones rigurosas, es factible que muchas investigaciones rocen
o salten entre uno y otro tópico. Asimismo, el recuento de estos trabajos muestra que han sido
múltiples las profesiones interesadas en este tipo de indagaciones.
Por lo tanto, aquí radica otra de las fortalezas del libro y es que plantea que la historia de lo
corporal no tiene por qué ser considerada como una disciplina que solo interesa a los historiadores
o las historiadoras, o que solamente es válida cuando este grupo de profesionales acometen la la-
bor de rastrear las huellas del pasado. Indudablemente existe una capacitación particular de quien
ha sido formado en esta disciplina, que proporciona una agudeza adiestrada. Pero como el mismo
autor ha sido claro, el interés por estas temáticas dentro del ámbito costarricense ha convocado
a personas formadas en Sociología, Filosofía, Psicología, Teología, Comunicación, Derecho y en
muchos otros campos del saber. El mismo Foucault, quien dedicó parte de sus investigaciones a
repensar las valoraciones sobre el cuerpo, se denía a sí mismo como “un historiador, no un ló-
sofo” (Foucault, 2013, p. 32). Así las cosas, en Anatomías del pasado (2024) hay un reconocimiento
no solo a otras Ciencias Sociales que se han preocupado en esta materia, sino que, además, el
libro no vuelve este campo de escrutinio en una parcela de trabajo exclusiva del historiador o la
historiadora. Este interés amplio que se ha experimentado por parte de diversos profesionales
habla de un trabajo que tiene todavía mucho que ofrecer, pero también que produce en muchas
personas la necesidad de exploración sobre vacíos de espacios analíticos adicionales.
Finalmente, en la sección de conclusiones, Arias Mora (2024) aprovecha para declarar que
este es un espacio del saber donde hay mucho que investigar: “es incontable la cantidad de aspec-
tos por conocer y estudiar” (p. 106). Por ello mismo, propone la necesidad de mayores indagacio-
nes en ciertos espacios del conocimiento. Por ejemplo, expone la obligación de seguir haciéndose
preguntas vinculadas a la inuencia de la religión o la medicina en la construcción de lo corporal,
en pensar aproximaciones sobre la historia supeditada al envejecimiento, en distintos tipos de
violencias que se han cometido, en el deporte o las formas de organización que se produjeron en el
colonialismo para clasicar los cuerpos.
Sin embargo, este es un buen espacio para complementar lo que Arias Mora (2024) propo-
ne con otro tipo de problemáticas, que quizá también deban ser consideradas como campos del
saber que merecen la pena ser ampliados. En primer lugar, parece importante profundizar en
05
Comprometerse con lo desconocido...
Revista humanidades, 2026 (Enero-Junio), Vol. 16, Núm. 1, E1238
una historiografía de lo corporal, que realice un análisis más detallado sobre la construcción del
cuerpo vinculado a la clase alta, la clase media y los grupos que jerárquicamente se han consi-
derado como privilegiados. Al mirar esta revisión y sistematización de las investigaciones que
se recogen en el libro aquí reseñado, da la impresión de que mucho de lo que se ha escrito so-
bre esta historia, dentro de la academia costarricense, está concentrada en los cuerpos abyectos
y marginados.
Sin duda, esto se percibe en la recopilación que hace Arias Mora (2024) de los estudios sobre
población de la comunidad LGBTQ+, las mujeres que se han dedicado a la prostitución, los cuerpos
con alguna discapacidad, la migración, los trabajadores de ferrocarriles o de bananeras, las publi-
caciones sobre quienes sufrían de diversos padecimientos (enfermedades sexuales, lepra, polio-
mielitis, VIH-SIDA, quienes fueron afectados por la exposición al plaguicida llamado nemagón),
los hippies, las consecuencias corporales de la pobreza, los mutilados por la guerra o los cuerpos
percibidos como monstruosos. En este sentido, parece que aún se necesita una mayor reexión
sobre el análisis de la proyección del cuerpo en estas otras clases sociales que desplegaron una
imagen de superioridad, las cuales no han sido objeto de estudio exhaustivo.
En segundo lugar, también se considera que es necesario seguir profundizando sobre el es-
tudio de la pornografía y la forma en cómo esta expresión de la sexualidad ha favorecido angustias
aleccionadoras, pero, sobre todo, una serie de miradas sobre lo erótico y sobre las mujeres. En este
sentido, es cierto que se han realizado algunas apuestas que han tenido en la mira a este tema. Por
ejemplo, si bien está el interesante trabajo sobre el análisis del cine con contenido pornográco que
se proyectaba en Costa Rica entre 1970 y 1999, que analiza las modicaciones culturales que vivió
el país con la introducción de este tipo de material audiovisual (Ruiz-Coronado, 2022), lo cierto es
que este no ha sido un tema central en el abordaje historiográco costarricense. Aunque, entre otras
cosas, se han realizado alusiones sobre las preocupaciones que produjeron ciertas ideas de lo por-
nográco en la primera mitad del siglo XX, vinculado a la educación sexual (Molina Jiménez, 2019) o
visiones que indagaron los vínculos que la prensa fomentó sobre las mujeres lesbianas hacia códigos
pornográcos de erotización para el disfrute heterosexual a partir de las últimas décadas del siglo
XX (Sequeira-Rovira, 2024b), este campo de análisis necesita un mayor desarrollo investigativo.
Así, este estudio sobre la importancia de la pornografía en la conformación del sujeto deseante y del
cuerpo que genera ese deseo podría dar luces de otras piezas en la construcción de la forma en cómo
se ha producido el entendimiento sobre las mujeres y sobre su sexualidad.
En tercer lugar, un tema al que no se le ha dado la suciente importancia dentro de la histo-
riografía corporal tiene que ver con las metáforas que se han construido desde los animales hacia
los cuerpos de las personas. Aunque es cierto que se han realizado algunos abordajes sobre per-
cepciones zoomórcas (Arias Mora, 2015; Arias Mora, 2016), es necesario que las Ciencias Sociales
consideren este debate como prioritario y que entiendan que aquello que se nombra como “hu-
mano” suele tener ecos en el reejo de lo “natural” o, más especícamente, de lo “animal”. Por
ello mismo, quizá sea necesario que estos campos de indagación entiendan que, para comprender
06
Paula Sequeira Rovira
Revista humanidades, 2026 (Enero-Junio), Vol. 16, Núm. 1, E1238
de forma integral al cuerpo, se deben incorporar las maneras en cómo se mira y se piensa a los
animales. Esto podría dar luces de fenómenos donde se ha animalizado a otras personas conside-
radas como “plagas” despreciables, tal y como sucedió con la aparición de aquellos delincuentes
de los años noventa llamados como “chapulines” (Sequeira-Rovira, 2025) o de los usos que estas
mismas herencias han producido en la construcción de los marcos de sentido que se realizan en la
política sobre el adversario o sobre las mujeres (Sequeira-Rovira, 2024a).
En cuarto lugar está, por supuesto, un tema que ha sido planteado dentro del libro del que
es objeto esta reseña y tiene que ver con el análisis histórico sobre la vejez, así como del enveje-
cimiento. Quizá esto requiera una astucia particular de quien investiga, pues posiblemente estos
aspectos encarnen un interés mucho más reciente y no necesariamente se encuentren de forma
tan frecuente en la evidencia histórica, como sí sucedió con las angustias por las prácticas se-
xuales o las construcciones de los cuerpos enfermos. Por muchos años, Costa Rica fue pensado
como un país con una población joven, que fue envejeciendo gracias a la introducción de méto-
dos anticonceptivos y políticas de salud más robustas. Por esta misma razón, es hasta la década
de 1980 donde estas temáticas comienzan a ser más fuertemente consideradas como un aspecto
de necesaria reexión. Por ello, se sugirió en estos años que: “Por primera vez en la historia, la
humanidad se ve enfrentada a su envejecimiento” (Trejos, 1985, p. 9). Otros tópicos, no menos
importantes, requieren una aproximación que implique nuevos estudios como las visiones sobre
la niñez, la forma en la que la medicalización ha afectado la construcción del cuerpo o la inuencia
de la Arquitectura en los procesos que se vinculan a esta materia.
Comprender ese tejido interrelacionado, que se ha producido sobre aquello que entendemos
como nuestra experiencia vital del cuerpo y la de nuestros antepasados, merece un trabajo de dis-
cernimiento y una sensibilidad por aquello que se mantiene como ignorado. Pero, también, nece-
sita poder realizarse las preguntas correctas sobre aquello que se ha ocultado al escrutinio público,
víctima del polvo del pasado que parece haberlo silenciado. Al comprometerse con lo desconocido,
en un sentido de reconstrucción que, más que cortar, busca conectar, Anatomías del pasado (2024)
intenta ser un robusto estado de la cuestión histórico sobre lo corporal dentro de la academia cos-
tarricense que termina por invitar a quienes lo leen a servir de abrebocas en un banquete que está
en proceso de permanente ebullición y fermentación.
07
Comprometerse con lo desconocido...
Revista humanidades, 2026 (Enero-Junio), Vol. 16, Núm. 1, E1238
Referencias
Arias Mora, D. (2015). Monstruos que gobiernan, animales que devoran. La crítica al liberalis-
mo desde la zoología política de Costa Rica (1870-1900). Anuario de Estudios Centroamericanos,
41(1), 219-248. https://doi.org/10.15517/aeca.v41i1.21847
Arias Mora, D. (2016). Héroes melancólicos y la odisea del espacio monstruoso: metáforas, saberes y
cuerpos del biopoder (Costa Rica, 1900-1946). Editorial Arlekín.
Arias Mora, D. (2024). Anatomías del pasado. Sobre la historiografía del cuerpo en Costa Rica.
Editorial Arlekín.
Foucault, M. (2013). El poder, una bestia magníca. Sobre el poder, la prisión y la vida. Siglo XXI
Editores.
Foucault, M. (2016). Sexualidad y política. Escritos y entrevistas 1978-1984. El cuenco de plata.
Molina Jiménez, I. (2019). Deliciosas tempestades: Las mujeres y la educación sexual en Costa Rica
entre las décadas 1920 y 1960. Descentrada, 3(1), 1-15. https://www.memoria.fahce.unlp.edu.
ar/art_revistas/pr.9641/pr.9641.pdf
Ruiz-Coronado, L. M. (2022). Exhibiciones de cine erótico y pornográco en Costa Rica entre 1970
y 1999 [tesis de Licenciatura en Historia, Universidad de Costa Rica, San José, Costa Rica].
Sistema de Bibliotecas Documentación e información. https://repositorio.sibdi.ucr.ac.cr/
items/32a2d15a-c629-425d-b084-43f8445aa43e
Sequeira-Rovira, P. (2024a). La animalización como estrategia política. El caso del pre-
sidente de Costa Rica, Rodrigo Chaves Robles. Tabula Rasa, (51), 155-179. https://doi.
org/10.25058/20112742.n51.07
Sequeira-Rovira, P. (2024b). Las mujeres «son un misterio». Las lesbianas como sujeto enig-
mático para la prensa costarricense de 1985 a 1999. Revista Diálogos, 25(2), 1-23. https://doi.
org/10.15517/dre.v25i2.58272
Sequeira-Rovira, P. (2025). La entomologización del adversario. El fenómeno de los chapulines en
Costa Rica. Revista Latinoamericana de Estudios Críticos Animales, 13(1), 202-227. https://revis-
taleca.org/index.php/leca/article/view/495
Trejos, A. (1985). El envejecimiento en nuestra población y la Universidad de Costa Rica. Revista de
Ciencias Sociales, (29), 9-17. https://revistacienciassociales.ucr.ac.cr/images/revistas/RCS29.pdf