Wimb lu, Rev. Estud. de Psicología UCR, 21(1) 2026 (Ene-Jun, public. continua): 1-29
ISSN: 1659-2107 ISSNe: 2215-6712
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manera infructuosa dado que sus requerimientos burocráticos y de formalidad organizacional,
son imposibles de cumplir para el grupo de recicladores de base de ASORELI.
En primer lugar, a partir de las reuniones (documentadas en minutas en un lapso de
tiempo de cinco meses) y del grupo focal, se identifican las rutas de colección y se construye
la misión, visión y valores del grupo que apoyan la identidad organizacional.
Segundo, la codificación de la versión adaptada del cuestionario sobre la calidad de
vida (Q_LES-Q18) de las personas que integran el grupo evidencia una perspectiva positiva
sobre sus condiciones vitales. A pesar de que sus labores no cuentan con un reconocimiento
legal y social.
Tercero, se determinan las necesidades de capacitación en competencias blandas para
mejorar el desarrollo laboral y personal del grupo. Se busca no solo fortalecer la convivencia
interna, sino también desarrollar una mejor relación con instituciones externas. De acuerdo con
la Estrategia Nacional de Separación, Recolección y Valoración de Residuos, propuesta en
2016, con un enfoque integral en la gestión de residuos, se incluye a los recicladores de base
como actores clave (Soto, 2019). Sin embargo, para que esta estrategia sea efectiva, es
fundamental establecer un marco legal que reconozca y proteja los derechos de estos
trabajadores, permitiéndoles acceder a oportunidades de formación y recursos que fortalezcan
su labor y mejoren su calidad de vida.
Cuarto, a partir de las reuniones, grupo focal y cuestionario; se construye un plan de
capacitación en habilidades blandas que no se puede realizar dadas las continuas
reprogramaciones del grupo. Esto lleva a descubrir que, de acuerdo con la teoría de Maslow,
el grupo tiene carencias en las jerarquías más bajas de necesidades. En el caso particular, el
plan de capacitación responde a necesidades de autorrealización; mientras que el organización
revela carencias en sus necesidades fisiológicas, de seguridad, sociales y de estima.
Estos resultados dan un nuevo giro a la investigación que se dirige en torno a la
articulación de esfuerzos con entidades públicas y privadas para solventar las necesidades en
jerarquías inferiores de desarrollo del grupo. Se revisan todos los marcos legales e
institucionales en busca de soluciones y se concluye lo que se detalla a continuación.
Falta legislación que brinde un término legal para la figura del reciclador de base, lo
que les coloca en una clara desventaja para ser beneficiarios de políticas estatales. La falta de
un marco legal claro, que respalde a los recicladores de base en Costa Rica, es una problemática
crítica que limita su capacidad para contribuir efectivamente a la gestión de residuos y a la
economía circular. Según Soto (2019) estos trabajadores que desempeñan un papel esencial en