Resumen

En 1948, al abolirse el Ejército de Costa Rica en 1948, se destinaron las instalaciones del Cuartel Bellavista como nueva sede del Museo Nacional de Costa Rica, iniciándose así la tradición de transformar cuarteles, cárceles y comandancias en museos, dentro de un proceso cambiante de construcción de nacionalidad y del discurso de la tradición civilista costarricense. Se discute también la “teatralización” del patrimonio y de los valores nacionales