Resumen

La práctica académica de investigación científica es una producción social cuya genealogía nos conduce a la génesis misma de la formación social capitalista. Las necesidades estructurales de la acumulación capitalista y el desarrollo industrial requerían, para su propio desenvolvimiento, la constitución de estrategias de control de la naturaleza y la sociedad, facilitadoras de los procesos de extracción y concen- tración de la plusvalía generada por los trabajadores. El manejo experto de las condiciones materiales de la existencia humana exigía además, la manipulación de las conciencias, como condición necesaria para el dominio hegemónico del capitalismo expansivo. El desarrollo de la investigación científica y las aplicaciones tecnológicas del conocimiento obtenido, fue el camino para lograrlo. En esa misma dirección, la necesidad de producir un conocimiento que fuera oficialmente validado, como la verdad absoluta, en oposición a los saberes mágicos y religiosos, condujo a los filósofos de la Ilustración a legiti- mar el modelo de las ciencias naturales, como el fundamento de toda práctica científica autorizada. El conocimiento científico del mundo natural, social y humano, se inscribió, desde entonces, en la estructura de las relaciones so- ciales de producción y fue expresión de fuerza de los sectores hegemónicos.