Resumen

En poco menos de dos décadas, el fútbol en Cuba ha tomado un protagonismo sin precedentes. No obstante, la relevancia que ha tenido este deporte no ha sido a nivel competitivo, ni mucho menos de infraestructura para su práctica profesional. Ha funcionado como medio de expresión cultural, en particular de las nuevas generaciones que, motivadas por cambios en las telecomunicaciones e internet, así como una mayor apertura hacia el turismo, han optado por mirar al fútbol como espectáculo para el consumo, no como práctica deportiva profesional, hasta el momento. En ese sentido, nuestro artículo propone mirar el fútbol, a diferencia de lo que ocurre en el resto del mundo, como muestra del cambio en las prácticas culturales de Cuba, tomando como referente el contexto de un país cuya sociedad parecía inmutable a las transformaciones y ofertas de consumo provenientes del exterior.