Resumen

En este trabajo se revisa la información mineralógica-petrológica-geológica disponible sobre jade social (rocas “verdes”) utilizado en Costa Rica en época precolombina. Aproximadamente el 55 % o más del jade social precolombino costarricense pudo elaborarse con fuentes locales (lutitas y areniscas verdosas, serpentinita, jaspes y otros pedernales y cuarzos), pero el restante al parecer tiene por fuente rocas y minerales foráneos (i.e., jadeitita, onfacitita, cloromelanita, mármol, dolomía, talco) que no se encuentran en Costa Rica del todo, donde las condiciones geológicas en el pasado no favorecieron la formación de jadeitita ni de las otras rocas y minerales citados. Por lo tanto, los jades sociales de rocas y minerales no presentes en Costa Rica deben de provenir de regiones metamórficas presentes desde el norte de Nicaragua hasta México. La jadeíta con toda probabilidad proviene de Guatemala, aunque Siuna (Nicaragua) es un posible candidato adicional por explorar. Las fuentes conocidas de jade de las Antillas Mayores (Cuba y República Dominicana) podrían haber estado involucradas, si bien los argumentos antropológicos y geológicos convergen en sugerir que existe una fuente “perdida” de jadeíta que podría encontrarse en el norte de Venezuela. Analizando todas las evidencias arqueológicas (incluyendo el material lapidario, alfarería y orfebrería) de una forma sinóptica, se apoya fuertemente la idea de una importante red comercial (la ruta del jade) desde México hasta el istmo de Panamá, llegando incluso hasta el norte de Colombia y Venezuela y las Antillas. Estudios petrológicos y geoquímicos de detalle de las piezas de jade y rocas asociadas costarricenses son requeridos, en particular si se quiere avanzar en comprender mejor la intrincada red económica y cultural de las sociedades precolombinas mesoamericanas y antillanas.