Resumen

En el siglo XVI, los españoles hallaron en Yucatán libros o códices de los mayas cuyos textos estaban escritos en jeroglíficos. El fraile Diego de Landa quemó gran número de estos códices, pero consignó la información en ellos contenida, necesaria para que siglos más tarde Yuri V. Knórosov encontrara la clave para la comprensión de esos textos jeroglíficos. Entretanto, los mayas aprendieron a escribir su lengua con letras del alfabeto latino y lograron expresarse de forma poética y con belleza formal. Durante el siglo XIX se descubrieron las ruinas de las ciudades mayas y comenzaron los intentos por descifrar los textos tallados en sus monumentos de piedra. No sería sino hasta mediados del siglo XX en que finalmente se encontró la clave para acceder al conocimiento semántico de los textos legados por los mayas de la antigüedad.