Resumen

Las acumulaciones de conchas en zonas costeras son comunes y se pueden generar por fenómenos como tormentas (huracanes), tsunamis o actividad antrópica. Los depósitos de conchas, arenas y clastos de la isla San José se interpretan como originados por tormentas que ocurrieron hace 4360 ± 30 BP (antes del presente). Esta edad corresponde con la última parte de la subépoca Northgrippiano (Holoceno Medio). Constituyen depósitos de tempestitas, donde la especie dominante es Pinctada mazatlánica (75%), cuyas valvas se encuentran desarticuladas, con los bordes fragmentados y apiladas de forma preferencial con la concavidad hacia arriba. Además, se encuentran conchas completas y fragmentos de otros bivalvos como Megapitaria sp. Cardita sp., Trachycardium sp., Anadara sp. y Spondylus sp., así como fragmentos de gasterópodos retrabajados (partes de la espira y la columella), con costras y perforaciones de briozoos y esponjas, poliquetos, serpúlidos y algunos balanídeos, que constituyeron sustratos duros secundarios. Entre ellos Mallea sp., Conus sp., Strombus sp., Strombus gracilior, Strombus granulatus, Siphonaria sp. Fissurella sp., Murex sp., casi todos de gran tamaño (entre 10 y 20 cm). Estos depósitos se pueden correlacionar con eventos climáticos en el hemisferio Norte, que produjeron un incremento en la actividad de tormentas y con aridez en las regiones tropicales y cambios en la circulación atmosférica. Desde un punto de vista hidrodinámico el depósito presenta varios eventos tempestíticos, donde la altura del oleaje calculada para el mayor evento es de 7,6 m, por lo que se interpreta producida por una tormenta ciclónica clase 5.

Palabras clave: Acumulación de conchas, Tormentas, Hidrodinámica, Paleoclima, Áreas costeras