Resumen

La ciudad es expresión de la vida que se da en ella. La capitalización del territorio de las últimas décadas ha venido mutilando el entramado vital de la urbe en una sucesión fragmentada de micro-ciudades que sustentan la exclusión, la sospecha y el miedo. Dentro de este contexto, una gran cantidad de asentamientos humanos han emergido en la informalidad, en los que identificamos dinámicas colectivas que en buena parte se han invisibilizado en el tejido urbano formal. Nuestro interés hacia los fenómenos presentes en estos asentamientos procura fortalecer una ética de encuentro y legitimación, experimentando un cambio en nuestro papel de observadores y participantes, involucrándonos activamente con estos cuerpos sociales, planteando estrategias conjuntas que puedan contribuir a mejorar su calidad de vida y, con ello, impulsar su conectividad urbana en una ciudad más equitativa e inclusiva.