Resumen

El concepto de infancia ha tomado fuerza desde la promulgación de los derechos del niño, a partir de lo cual los infantes pasaron de ser considerados objeto de tutela del Estado a ser sujetos de derechos. En Colombia, la Constitución Política de 1991, en su artículo 44, además de reconocer los derechos de los niños les da el estatus de prevalencia sobre los demás. Transcurridas ya dos décadas, y aún desde antes, son  numerosas las políticas y acciones en general promovidas en el país para el debido cumplimiento de este precepto constitucional. Bogotá, dada su condición de capital política y económica del país, se ha convertido en la principal receptora de las migraciones asociadas al desplazamiento producto del conflicto armado interno. A su vez, este proceso migratorio ha estado fuertemente asociado con la aparición de asentamientos informales en donde las acciones para la atención de la infancia denotan  desencuentros con el hábitat. ¿Qué ha sucedido con los niños y las niñas
que habitan allí? ¿Inciden las condiciones de su hábitat en el acceso efectivo a sus derechos? ¿Qué se hace desde el planeamiento territorial y las políticas de vivienda para garantizar los derechos de la infancia? Esa es la reflexión que se propone en el presente artículo.