Resumen

Uno de los aspectos más notables de la historiografía colonial novohispana son los discursos en torno a las prácticas sacrificiales indígenas. Estos rituales dispararon la imaginación de los narradores europeos y se utilizaron para darle forma a sus argumentos en cuanto a la evangelización, conquista y colonización del Nuevo Mundo. Si por un lado se consideraba al espacio americano como un paraíso perdido, es verdad también que los lugares sagrados del mundo indígena fueron respresentados como un espacio infernal de transgresión e idolatría. En este trabajo amplío la dicotomía infierno-paraíso explicando las diversas maneras en que se construyen los espacios rituales del mundo mesoamericano en los textos coloniales del siglo XVI. En concreto, analizo la manera en que tanto europeos como indígenas presentan tres espacios rituales paradigmáticos en la historiografía novohispana temprana: La isla de los sacrificios, los espacios rituales de Tlaxcala y el Templo Mayor de Tenochtitlan. Argumento que si bien la construcción textual del espacio ritual indígena en la Historia General de Oviedo constituye el espacio transgresor por excelencia, en historias de aspecto evangelizador, como la de Motolinía, se presenta una ambivalencia entre la cultura occidental y la religión nahua a través de oposiciones y paralelismos. Finalmente, explico que la representación de los espacios rituales por parte del cronista indígena Hernando Alvarado Tezozomoc contrasta significativamente con las crónicas europeas al proponer al escenario ritual sacrificial como el locus de la identidad y memoria mexica.

Palabras clave: espacio, historiografía, México, ritual, sacrificio