Resumen

El objetivo de esta investigación es analizar la relación entre la destrucción arquitectónica y la memoria corporal de quienes habitaron el lugar antes de ser destruido. Se puntualiza en la manera como el entorno arquitectónico destruido puede influenciar y modificar experiencias colectivas de pertenencia. Se inicia revisando las aproximaciones recientes con las cuales los geógrafos han conceptualizado lo arquitectónico: la Teoría del Actor-Red y la teoría de los afectos, desde las cuales los edificios no son visualizados como objetos inertes sino como objetos que “hacen cosas”. Se reconoce que ambas aproximaciones no han explorado lo suficiente la experiencia corporeizada, el papel de la subjetividad humana ni de los recuerdos y memorias en la mediación de los afectos al contacto con arquitecturas y nohumanos del presente. Mediante el caso de estudio de un área fabril mexicana demolida, se muestra cómo los afectos de los restos materiales (atmósferas de destrucción) son intersectados por otro tipo de afecto que reúne la corporeización de encuentros pasados: el acecho. Co-habitar la post-demolición ha significado demarcar fronteras afectivas como límites mentales-corporales que les posibilita a los habitantes continuar su trabajo emocional afectivo ante el desvanecimiento de memorias y sentimientos de pertenencia.

Palabras clave: Afectividad, Destrucción, Ex obreros mexicanos, Memoria, Patrimonio industrial