Abstract

 La producción agropecuaria guatemalteca se caracteriza por ser el soporte fundamental de la economía nacional. En el sector agropecuario guatemalteco, coexisten varias tipologías de producción que pueden agruparse fundamentalmente en dos grandes sectores. Por un lado existe un sector moderno que produce para la exportación: café, algodón, banano, caña de azúcar, carne y cardamomo, que hace uso de nuevas tecnologías, tienen acceso al crédito y opera en grandes fincas de las regiones tropicales de la costa sur del país. Este sector, a su vez, demanda fuertes cantidades de mano de obra de manera estacional, principalmente para levantar las cosechas, requiriendo para el efecto mano de obra temporal y migratoria que se desplaza de las altiplanicies a la costa. En estas altiplanicies es donde se localiza la producción del trigo nacional. Este sector que se podría identificar como moderno o comercial, coexiste con un sector que podría caracterizarse como en rezago, el cual produce principalmente rubros para el consumo interno: maíz, frijol, trigo, frutas y hortalizas, hace uso de limitadas innovaciones técnicas, la producción se realiza en pequeña escala y tiene dificultades para la obtención de créditos. A nivel de rubros específicos el café continua siendo el principal producto agrícola del país, tanto por su participación en el Producto Interno Bruto (PIB) como por la generación de divisas. Este cultivo ha mantenido una relativa estabilidad dada las cuotas establecidas por el Acuerdo Internacional del Café