Resumen

Desde sus mismos inicios la práctica etnográfica ha confiado fundamentalmente, para recolectar la información que sirve de base a sus reflexiones e interpretaciones, en dos estrategias o técnicas: la observación y la entrevista. Observar y entrevistar, he aquí los dos instrumentos que usa el investigador etnográfico para proveerse de los materiales informativos que pueden dar sustento a sus planteamientos acerca de las formas de empleo de una lógica social como la estructura simbólica que da cuenta, en última instancia, de las motivaciones racionales y emocionales para resolver problemas o interpretar acontecimientos de la vida cotidiana que emplea un determinado conjunto de seres humanos.