Resumen

Esta revalorización del arte de la Coatlicue reelabora mitos y desmitificaciones mantenidos al interior de una cultura mexicana colonizada que no ha sabido aprender del pasado ni ha podido apreciar lo que la gran piedra muestra desde sus orígenes. El México oficial sigue cavando su propia tumba, re-negando y eliminando a los millones de pobladores autóctonos que las constantes migraciones han llevado al ahora monstruoso territorio mexicano que comercializa y vende todo incluido el arte del pasado. Pero, los tiempos y miradas siguen cambiando; ahora existen pensadoras y escritoras que llegan al centro de las discusiones y acciones en el mundo de las artes y ciencias que comparten otras visiones. Estas palabras y piedra siguen tiñendo de rojo (sabiduría) y negro (escritura), los silencios sonoros en la historia; porque el mundo también es de las mujeres y no sólo de los monstruos misóginos. La fuerza escultural de Coatlicue y la literatura de Elena Garro junto a los planteamientos epistemológicos de Gloria Anzaldúa muestran que si algo tienen de monstruosas sus obras/personas es que se han alimentado de los monstruos que andan desatados. Las solidarias y diferentes sociedades que potencializan con sus textos siguen siendo desafíos que esperan mejores respuestas.

 

Palabras clave: Coatlicue, monstruo, mujer, masacre, México.