Resumen

La tierra empezaba arder (2019) de Cynthia Edul (Argentina, 1979) aprovecha de múltiples maneras el motivo del regreso a la tierra de los antepasados: como perspectiva y eco de la escritura, incluso como forma que asume la narración. La novela conecta la condición fantasmal e inestable del retornante con una cuestión urgente del presente: la de los migrantes, los refugiados, las víctimas del terror sistemático, los desposeídos. Si bien el relato familiar es lo que permite conectar el drama íntimo y el desastre humanitario, social y político, la escritura no descansa en esta relación como algo dado, sino como producto de un trabajo de la mirada, una disposición poética, y, al mismo tiempo, un impulso explicativo que busca visibilizar causas, rastrear datos históricos y establecer redes. El pliegue entre lo familiar y lo político se logra en la narración desde una posición de extranjería que habilita el montaje de un “archivo heterogéneo” para dar cuenta de las huellas y persistencias del pasado. El libro recupera de la idea de pliegue una lógica que permite resignificar el ocultamiento como un modo renovado de la exposición.

Palabras clave: regreso, extranjería, fotografías, archivo, refugiados