Resumen

El volcán Turrialba inició su periodo eruptivo a inicios del 2010 (área con reportes de ceniza: 624 km2) y se ha mantenido hasta el presente (julio, 2018), aunque la mayor actividad se dio a finales de octubre del 2014, incrementándose paulatinamente hasta alcanzar un máximo en el 2016 (12 887 km2) es decir, en seis años, el área de impacto por caída de ceniza aumento 21 veces su tamaño, para disminuir a partir de ese año. De acuerdo con los mapas de isofrecuencia de caída de cenizas, se determinó que la Gran Área Metropolitana, al SW del volcán, fue el área del país más afectada por caída de ceniza (87,8 % de los reportes), entre los que se destacan, Vázquez de Coronado, Guadalupe, Moravia, San Pedro de Montes de Oca, Curridabat, Zapote, Tibás y San José. Le siguen, de lejos, sectores localizados en dirección NW (7,2 %), así como SE y NE (2,9 % y 2,1 %), respectivamente. Los meses de mayo y octubre fueron donde se presentaron mayor cantidad de erupciones. Referente a los efectos de las cenizas en el tránsito aéreo, del total de erupciones relevantes en el Turrialba, solo un 0,5 % ameritaron el cierre del tránsito aéreo en el aeropuerto internacional Juan Santamaría, que correspondió a un 53 % de las veces que se registró ceniza en Río Segundo. El aeropuerto Tobías Bolaños, mereció tan solo un 8 % de los cierres con respecto a los reportes de caída de cenizas. Si se extrapola hacia donde se planea construir el futuro aeropuerto Internacional Metropolitano de Costa Rica (Orotina), se registraron un total de 6 reportes por caída de ceniza para el periodo 2010 - 2017, por lo que se podría especular que habría necesitado tan solo 1 o 2 veces el cierre del tránsito aéreo. Una estimación cruda del volumen total de cenizas sería de 8,5 ± 0,5 x 106 m3 (0,008 - 0,009 km3), el cual, a pesar de ser un volumen eruptivo muy pequeño, sin embargo, generó pérdidas económicas cuantiosas.
Palabras clave: Caída de cenizas, isofrecuencia, tránsito aéreo, volumen, volcán Turrialba, Costa Rica