Resumen

Este artículo pretende indagar cómo en Costa Rica la comida se convirtió en la expresión de la diferenciación social – indicativo de clase y rango- en el momento remoto en que algunas personas empezaron a disponer de más recursos alimenticios que otros. De esta forma, la cocina de un grupo humano puede concebirse como el cuerpo de prácticas, de representación, de reglas y de normas que reposan sobre clasificaciones, cuya función esencial es precisamente dar resolución a esta paradoja. El período en estudio inicia en 1850 hasta 1930. Para este primer período Costa Rica ya tiene una detectable importación de productos elaborados, situación que se incrementa en el trascurso de la segunda mitad del siglo XIX con el aumento de las exportaciones de café a Inglaterra. Estos habitantes, muchos de ellos ligados a la producción y comercio del café se europeízan en sus hábitos de consumo y de esta manera la ciudad de San José se consolidó como “el centro” de la política, la cultura, el comercio, los servicios y la producción agroexportadora lo que conllevó a “la diferencia” entre dos mundos: uno rural, oral, basado en lealtades locales, y otro urbano cada vez más cosmopolita y letrado.
Palabras clave: alimentación, población, clase social, Costa Rica