Resumen

La protección de personas y bienes que no estén directamente expuestos al fuego puede conseguirse
confinando el calor y el humo en su zona de origen hasta que sea controlado, se autoextinga o retrasándolo
hasta que los ocupantes puedan trasladarse a un lugar seguro.
Las barreras y muros para estos efectos deben ser continuos y estables, capaces de resistir las fuerzas térmicas
y físicas del fuego, así como las deformaciones y derrumbamientos que sufren las estructuras en la zona del
incendio.
Estas notas pretenden dar una introducción a la protección pasiva contra incendios.

Palabras clave: propagación, retardantes, barreras, cortafuegos, sellantes, intumescencia, ASTM-E814