Resumen

El concreto reforzado es un material muy eficaz para soportar esfuerzos mecánicos, pero puede resultar vulnerable
cuando es sometido a ambientes severos, como es el caso de las costas marinas. Procesos electroquímicos que tienen
lugar en el acero de refuerzo, y reacciones químicas entre los productos hidratados del cemento y los compuestos que
penetran y se difunden en el concreto, producen deterioros en las construcciones; daños que afectan su durabilidad y
reducen la seguridad y calidad de servicio. En el presente escrito se reporta la evaluación de una unidad habitacional
situada en la ciudad costera de Chetumal, en el sureste de México, desde el punto de vista de su durabilidad ante
los agentes de medio ambiente. En una muestra de viviendas construidas con muros de concreto reforzado se
evaluó la calidad del concreto y se realizaron pruebas electroquímicas al acero de refuerzo; también se midieron las
concentraciones de cloruros y sulfatos en el concreto, y se estimó la pérdida de alcalinidad del concreto. Los resultaron
mostraron que el concreto utilizado fue de una calidad inferior a la necesaria y una probabilidad media de que esté
ocurriendo la corrosión en el acero de refuerzo a la edad de quince años. Se concluye con el pronóstico de que, en un
lapso de diez años, el proceso corrosivo del acero debe haberse generalizado y deben presentarse daños notorios en
las viviendas.
Palabras clave: corrosión, carbonatación, viviendas de interés social, cargas ambientales.