Resumen

Habiendo transcurrido varias décadas con una actividad exitosa del ICE, en el campo de la energía eléctrica y telecomunicaciones (CEPAL, 2003), grupos privados con vínculos en la cúpula política del país han logrado fácilmente aprobar las leyes, en la Asamblea legislativa donde han tenido presencia e influencia necesaria, para privatizar el campo de la venta de electricidad, de modo parcial, ya que todavía el mercado de la electricidad, en su mayoría, lo controla el ICE. Por su parte, la televisión tradicional y por cable, radiomensajes (beepers) y otras formas de las telecomunicaciones están en manos privadas, con el gigantesco negocio y poder que ello significa. Respecto de este negocio, la Procuraduría General de la República dijo que se requiere concesión especial otorgada por la Asamblea Legislativa para su explotación por particulares (oficio OJ-137-1999). Esta concesión no existe, razón por la cual se trata de una contratación inconstitucional. Toda esta contratación millonaria de empresarios-políticos y políticos-empresarios, se puede entender mejor releyendo a Francisco de Quevedo (1580-1645) poderoso caballero es don dinero y a Jacinto Benavente (1866-1954), con sus intereses creados.

Palabras clave: generación eléctrica privada, instituto costarricense de electricidad, ice, energía hidroeléctrica, telecomunicaciones