Resumen

La demanda es el acto típico de iniciación procesal; es decir, como acto procesal que es, contiene una manifestación de voluntad  de quien la presenta en el sentido de querer iniciar un proceso determinado. Con ella se convierte la accción de poder jurídico en un verdadero derecho. Esa conversión ocurre porque ese poder pertenenciente a todas las personas capaces, que como tal es general, imprescriptible, intransmisible, irrenunciable, al concretárselo en la demanda se torna en derecho porque ya en ese momento es particular, prescriptible, transmisible y renunciable.