Resumen

La prueba pericial es, hoy en día, la encrucijada del derecho penal, la criminología y el derecho procesal. La criminología ha permeado la parte general de los códigos penales, cada días más inclinados a configurar un derecho penal de autor, regido principalmente por diagnósticos sobre la capacidad penal y sobre los motivos del acto del delincuente, así como por pronósticos sobre el comportamiento futuro del implicado.

La realización práctica de este derecho y de los conocimientos que ha acumulado la criminología en el caso concreto y antes de sentencia, sólo es posible a través de la actividad del juez o del perito. Pero tal posibilidad encuentra una barrera en el hecho de que el proceso penal, moldeado sobre la base del derecho penal clásico, parte de una concepción de la actividad de juez y de perito diferente a la requerida para la aplicación de las nuevas corrientes de la política criminal.