Resumen

En la producción animal, los micronutrientes (vitaminas y minerales) participan en muchas rutas metabólicas, en la regulación del ciclo celular y como moduladores de los procesos de replicación y diferenciación celular, así como juegan un papel muy importante en la integridad de aquellos tejidos de recambio rápido como son los epitelios y el sistema inmunológico. Esto es fundamental, en respuesta inmune de los animales frente a los desafíos que les imponen los agentes patógenos que causan enfermedades. En este sentido, las vitaminas A, E, C y del complejo B, desempeñan papeles importantes en el desarrollo del sistema inmune y de los mecanismos de respuesta inmune, pues estas han demostrado su capacidad para proteger a las células de la oxidación de radicales libres, así como para reducir los efectos perjudiciales de los eicosanoides (prostaglandinas, leucotrienos y tromboxanos), y para mejorar la respuesta inmune humoral y celular al desafío de la enfermedad. También pueden alterar significativamente la fagocitosis de macrófagos, la actividad monocítica, la producción de inmunoglobulinas, la producción de citoquinas y mediadores de la inflamación tales como prostaglandina E2 (PGE2). En el caso de los minerales, se ha demostrado que el cinc, el cobre, el cromo, el hierro y el selenio, pueden influir en varios componentes de la inmunidad innata, pues estos juegan un papel importante en la alteración de la lesión por radicales libres de los tejidos, y con esto las células fagocíticas producen oxidantes reactivos como parte de la defensa contra agentes infecciosos y las deficiencias de estos pueden reducir la función de las células asesinas naturales.
Palabras clave: micronutrientes, vitaminas, minerales, inmunidad, sistema inmune.