Resumen

La nutrición animal ha venido siendo cada vez más precisa con el objetivo de lograr la máxima eficiencia al menor costo y el menor impacto ambiental. Los aminoácidos son requeridos sobre un patrón ideal para cubrir las necesidades fisiológicas de los animales en las diferentes etapas de vida. Los rumiantes pueden aprovechar aminoácidos esenciales de la microflora ruminal, sin embargo ésta es insuficiente para llenar los requerimientos de vacas altas productoras. La utilización de aminoácidos sintéticos para llenar las deficiencias de metionina y lisina en la alimentación de vacas lecheras, que consumen alimentos con altas proporciones de granos, se presenta como una opción viable, ya que se ha comprobado la baja presencia de estos dos aminoácidos en donde la fuente de proteína proviene de derivados del maíz y la harina de soya. También se ha demostrado que la cantidad de metionina y lisina excretados por la glándula mamaria es mayor que la de otros aminoácidos, además todo parece indicar que la metionina posee una alta tasa de degradación en el rumen. La utilización de altas cantidades de proteína cruda en las raciones puede provocar una alta excreción de nitrógeno ureico al ambiente aparte de que puede ser perjudicial para la salud del animal, sin garantizar que se estén llenando los requerimientos de aminoácidos. Algunos de los resultados obtenidos con la suplementación de aminoácidos sintéticos son incremento en producción, incremento en rendimiento de grasa y proteína láctea y disminución en la excreción de nitrógeno al ambiente. El objetivo de esta revisión literaria es dar a conocer el efecto de la suplementación de metionina en la alimentación de vacas lecheras altas productoras.
Palabras clave: aminoácidos, sólidos lácteos, nitrógeno, aditivo nutricional.