Resumen

La ganadería bovina no se encuentra exenta de sufrir las consecuencias ambientales y en específico del fenómeno de cambio climático. Existe evidencia que en los últimos años las temperaturas están aumentando a nivel global. El bovino es un animal que tiene la capacidad de regular su temperatura corporal, sin embargo, cuando se encuentra en un ambiente fuera de su zona de confort comienza a experimentar retos metabólicos que generan consecuencias negativas a nivel productivo y reproductivo. En el caso de la reproducción de la hembra bovina, es claro que existen múltiples factores que se pueden ver afectados por estrés calórico, las cuales, en conjunto, conllevan a disminución de la fertilidad. Bajo condiciones de estrés calórico, la intensidad y duración del estro disminuye, a nivel ovárico se han encontrado consecuencias en la dinámica de ondas foliculares y alteración en la concentración de hormonas como estrógenos y progesterona. Esto afecta la competencia del ovocito y por tanto la tasa de concepción. A nivel embrionario los primeros estadios son vulnerables al estrés calórico y conforme se va desarrollando el embrión va adquiriendo tolerancia a dichas condiciones, sin embargo, la señal de reconocimiento materno fetal por parte del trofoblasto embrionario es débil. En general, el estrés calórico afecta la calidad del ovocito y produce pérdidas embrionarias tempranas que disminuyen la fertilidad de la vaca. Esta revisión describe las interrelaciones de los principales factores involucrados en la reproducción de la hembra bovina que son afectados por el estrés calórico.
Palabras clave: Estrés calórico, vacas, pérdidas embrionarias, dinámica folicular, comportamiento reproductivo