Resumen

Las explotaciones caprinas han jugado un papel muy importante en muchas culturas del mundo y en los últimos años, su población se ha visto aumentada debido a una creciente e importante demanda de alimentos ricos en proteína, consecuencia del crecimiento de la población humana y de una mayor exigencia en la calidad de los productos animales que consume. Dicha demanda ha sido en parte satisfecha con caprinos que, gracias a su condición de rumiantes, son capaces de procesar forrajes y residuos de cosechas no aptos para consumo humano, convirtiéndolos en alimentos de alta calidad nutricional. Sin embargo, con la apertura de los mercados y la globalización mundial, cualquier actividad productiva debe ser manejada eficientemente y la explotación caprina no escapa a esta exigencia. Para aumentar su producción hay que comprender que las cabras requieren de una alimentación rica en nutrientes presentes en la materia seca de los alimentos, pero cuando se considera este indicador en cabras, el rango de valores es poco conocido, por lo que el presente trabajo tiene el objetivo de presentar, a través de una revisión de literatura, los consumos de materia seca en cabras, provenientes de diferentes especies forrajeras, que reportan las diferentes investigaciones científicas llevadas a cabo en nuestro país. Los consumos de materia seca reportados en la literatura oscilan entre 250 y 1200 g por animal por día. Considerando la baja calidad nutricional de muchos de nuestros forrajes, es muy probable que con estos consumos los animales no estén llenando sus necesidades nutricionales, por lo que se deben buscar alternativas alimenticias y medidas de manejo que logren aumentar los consumos de materia seca y por ende, el consumo de nutrimentos en estos animales, de manera que puedan mejorar tanto su desempeño productivo como reproductivo.