Resumen

Un problema poco examinado en las teorías del diseño es la naturaleza de las experiencias emocionales que despierta el espacio edificado, por ejemplo, los sentimientos de atracción o rechazo en determinados lugares, el sentimiento de pertenencia o de solemnidad y de trascendencia ante ciertas formas urbanas, edificaciones o espacios públicos, tales como iglesias, cementerios o jardines y plazas. En este trabajo se plantea que para saber cómo influye la arquitectura en las emociones de los habitantes, el especialista en
diseño urbano-arquitectónico debe explorar sus propias experiencias ante el espacio arquitectónico y ante la
esfera social y emocional que forma parte de este. Para demostrarlo se abordó brevemente el concepto de
empatía, la cognición social, y la interacción social a partir de una revisión bibliográfica de recientes publicaciones de diseño urbano-arquitectónico. Se comparó la base teórico-metodológica y epistémica del diseño con otras provenientes de la geografía cultural, de los estudios urbanos y culturales y de las ciencias cognitivas en su vertiente corporeizada, así como de la tradición hermenéutica sobre la interpretación de significados. Como casos de estudio se tomaron algunos ejemplos de proyectos constructivos que dan preponderancia a la interacción simbólica, a la percepción fenoménica, y al manejo colectivo de significados y metáforas cognitivas. Si bien la actividad cerebral coordina la cognición social y diversos estados emocionales, el contexto urbano-social también determina el significado de las emociones y experiencias sensibles en una producción colectiva de sentido mediante la inter-corporalidad y la interacción.

Palabras clave: Cognición social, enactivismo, empatía, interacción social, intercorporalidad